En su presentación oficial con Oriente Petrolero, Marcelo Martins Moreno habló sobre su regreso al fútbol profesional tras casi dos años de retiro, su compromiso con el club, el dolor personal que lo alejó de las canchas y su sueño intacto de volver a la selección nacional.
—Marcelo, escuchamos tu compromiso con los hinchas. ¿Qué significa para vos esta firma con Oriente?
—La verdad, es un desafío enorme para mí después de casi dos años de haberme retirado. Volver a jugar a este nivel profesional no es fácil. Cuando hablé con Ronald Raldes sobre esta posibilidad, parecía una locura. Pero yo siempre fui disciplinado, siempre me cuidé y cumplí cada contrato con compromiso. Me comprometí porque sé que lo voy a hacer. Voy a entrenarme a full, cuidarme en cada detalle, escuchar a los profesores y hacer todo lo posible para ayudar a la institución. No tengan dudas de eso. No juego hace un año y ocho meses, así que será un proceso que ya lo estamos planificando para evitar lesiones.
—¿Qué te motivó a tomar la decisión de volver justamente a Oriente Petrolero?
—Hace 22 años que salí de aquí. Grité mi primer gol y sentí mis primeras emociones como futbolista en este club. Jamás me lo iba a perdonar si no volvía. Oriente me devolvió la sonrisa de patear una pelota. Es un momento especial en mi carrera y vamos a luchar para ir detrás de mi sueño.
—¿Por qué esperar hasta ahora para regresar? ¿Qué cambió?
—Es una muy buena pregunta. A mí se me fue el héroe de mi vida, mi papá, mi maestro. Cuando él se fue, también se me fue la alegría de jugar al fútbol. Ya no podía hacerlo con felicidad, el dolor era muy grande. Pasaron casi dos años. Hoy me siento bien, con ganas de volver a entrenarme, a hacer goles. Quería que sepan el porqué de mi retiro. Hoy regreso con un desafío enorme para mi vida y mi carrera, y en el club que yo quería.
—¿La selección boliviana es un objetivo inmediato?
—La selección va a depender de mi trabajo acá. Oriente me está abriendo las puertas y estoy muy agradecido. Primero tengo que sentirme bien físicamente, recuperar ritmo. Después, lo que venga dependerá de mi rendimiento.
—¿Piensas en el repechaje y en la posibilidad de ir al Mundial 2026?
—Mi objetivo siempre fue ir a un Mundial. Desde que juego en la selección, ese es mi sueño. Me voy a preparar de la mejor manera para ayudar con jerarquía y experiencia. Tengo contacto con el profesor Villegas y con Fernando. Hablamos siempre. A veces se malinterpretan cosas, pero lo importante es que me prepare físicamente y entrene al máximo.
—En lo personal, ¿Qué porcentaje le das a tus posibilidades de volver a ser el goleador que fuiste?
—Yo soy un hombre de fe, como me enseñó mi padre. Ese sueño no me lo va a quitar nadie. Quiero volver a ser el goleador que fui y regalarle desde el cielo una clasificación a mi papá. Pero la selección no depende solo de Marcelo Martins. Depende del grupo, del cuerpo técnico, de los dirigentes. Yo voy a hacer todo lo posible. Voy a apuntar a la selección, pero primero tengo que darlo todo por Oriente.