La selección boliviana llegó este viernes a Tarija y, apenas pisó suelo chapaco, sintió el respaldo de su gente. Cientos de hinchas se apostaron en las inmediaciones del hotel de concentración para darle una cálida bienvenida al plantel nacional, que disputará un amistoso ante Panamá este domingo 18 de enero (17:00).
Tras arribar al hotel, los jugadores se dirigieron a cenar y, minutos después, salieron a compartir con los aficionados que aguardaban pacientemente. Autógrafos, fotografías y palabras de aliento marcaron una jornada especial que reafirmó el vínculo entre la Verde y su hinchada.
Uno de los momentos más emotivos de la noche lo protagonizó David, un niño de apenas 8 años, quien no pudo contener las lágrimas al ver de cerca a su ídolo, Ramiro Vaca. El volante respondió al cariño firmándole la camiseta, gesto que quedará grabado para siempre en la memoria del pequeño.
“Es mi ídolo, hace mucho que no juega y espero que haga un gol el domingo”, expresó David, todavía con la emoción reflejada en el rostro, mientras abrazaba su camiseta firmada.
Otro que se robó la atención fue Tomás, otro joven hincha, quien se animó a interpelar al director técnico Óscar Villegas con una pregunta cargada de ilusión: “Villegas, ¿clasificaremos al Mundial, no?”. El DT respondió con una sonrisa y un gesto de complicidad.
La presencia de la selección nacional despertó un espíritu especial en Tarija, ciudad que vive con entusiasmo cada visita de la Verde. El respaldo popular se hizo sentir de principio a fin, confirmando el fuerte arraigo del equipo en el interior del país.
De acuerdo con la planificación, este sábado la selección realizará su último entrenamiento en el estadio IV Centenario. El partido amistoso ante Panamá se jugará este domingo en un escenario que promete estar colmado de ilusión y esperanza.