"Este es el medio tiempo del Super Tazón".
Con estas palabras escritas en español en la pantalla comenzó el espectáculo de Bad Bunny de este domingo en el Super Bowl.
El músico de 31 años empezó con "Titi me preguntó" y continuó con un frenético pasaje por sus grandes éxitos, como "Yo perreo sola", "El apagón", "NUEVAYoL" y "Debí tirar más fotos", con el cual cerró su presentación.
Tal como es usual, su concierto estuvo repleto de símbolos que evocan a su Puerto Rico natal, como los carritos de piragua (una bebida fría), el cuatro (el instrumento nacional de la isla) y, por supuesto, "la casita" rural que está siendo parte de la escenografía de su actual gira mundial.
Pero también hizo referencia a la idiosincrasia latinoamericana más en general. Lo hizo a través de pequeños momentos como el niño que apareció durmiendo en unas sillas en medio de una boda, al evento en sí mismo, donde las críticas políticas y sociales estuvieron acompañadas de baile y sonrisas.
Bad Bunny, cuyo verdadero nombre es Benito Martínez Ocasio, se presentó en el Levi's Stadium de Santa Clara, en California, durante los 13 minutos que duró el medio tiempo de la final de la NFL, en este caso, entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots.
El tiempo fue breve pero suficiente para escuchar a Lady Gaga cantando su éxito reciente "Die with a smile" en versión salsa y a Ricky Martin entonando "Lo que le pasó a Hawaii" del propio Bad Bunny.
Incluso se pudo ver sobre el escenario a estrellas como la cantante colombiana Karol G y el actor de origen chileno Pedro Pascal.
Se esperaba un espectáculo politizado dadas las fuertes críticas que su elección como artista despertó particularmente desde la derecha estadounidense. Y si bien el artista no hizo menciones directas a ICE o al presidente Donald Trump, como en otras oportunidades, sí dijo: "Seguimos aquí".
Entre los múltiples símbolos que evocó, cantó sobre uno de los típicos postes de luz de Puerto Rico. Bad Bunny ha denunciado en sus veros los cortes eléctricos constantes de la isla, la cual sufre de un sistema energético obsoleto.
En el cierre, Bad Bunny incluso pronunció la famosa frase: "God bless America" ("Dios bendiga a América"), la cual usan los estadounidenses en referencia solo a su país, para luego listar a todos los países del continente.
Su retirada del estadio fue justamente cantando "Debí tirar más fotos" rodeado de personas que llevaban las banderas de los distintos países de la región, bailando y saltando. Porque lo de este domingo fue una fiesta.
Más información en breve.
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