En enero de 2022, Tom Brady anunciaba su retiro tras 22 temporadas en la NFL. Considerado el mejor jugador de todos los tiempos del fútbol americano, la leyenda dijo que ponía punto final a su carrera deportiva. Sus hijos y su esposa, Gisele Bündchen, fueron clave en su decisión.
“Mi mujer merece lo que necesita de mí como esposo y mis hijos merecen lo que necesitan de mí como padre”, dijo a principios de año. Pero luego se arrepintió. Una decisión que le podría costar su matrimonio de más de una década.
Bündchen abandonó su vivienda familiar en Tampa, Florida, para trasladarse a Costa Rica tras fuertes discusiones con su esposo por su firme decisión de no retirarse del fútbol americano, mientras él se quedó en EEUU para seguir con los entrenamientos del equipo.
La supermodelo ya regresó a Florida, pero se quedará instalada en Miami para estar cerca de sus hijos y sin planes para regresar a su casa en Tampa.
“Tom y Gisele están peleados ahora mismo”, dijo una persona cercana a la pareja al sitio Page Six. Y una segunda fuente añadió: “Gisele siempre estuvo con los niños. Habían acordado que él se retiraría para centrarse en la familia, pero luego cambió de opinión”.
En el caso de que la pareja decida separarse e iniciar lostrámites de divorcio darán a comienzo a una pelea por USD 650 millones. De acuerdo a Star, Brady tiene un patrimonio deUSD 250 millones, mientras que Bündchen tiene un capital de USD 400 millones.