El vocal Gustavo Ávila reafirmó el compromiso del Tribunal Supremo Electoral (TSE) con el proceso electoral del 17 de agosto. La autoridad recordó que más de 7,5 millones de bolivianos están convocados a elegir a los nuevos gobernadores. “Vamos a trabajar para la democracia y el proceso electoral, no nos van a detener”, enfatizó Ávila a 22 días de los comicios presidenciales. La afirmación del vocal Ávila adquiere relevancia en un contexto de creciente amenazas contra el proceso electoral. El proceso electoral se vio marcado por la judicialización del calendario electoral, diferentes actores presentaron recursos legales para alterar las etapas del proceso. También por la proliferación de demandas para anular a partidos políticos y candidatos. A esto se suman movilizaciones, como bloqueos o protestas, en demanda de la inscripción de la candidatura del expresidente Evo Morales y las amenazas abiertas en rechazo a los comicios por parte de sectores evistas que advierten con impedir las campañas y la votación en el Chapare cochabambino. El episodio más reciente se registró hace dos semanas, cuando la dirigente de Pan Bol Ruth Nina afirmó que si Evo Morales no era habilitado como candidato, el Tribunal Supremo Electoral “en vez de contar votos, va a contar muertos”. Su declaración fue vertida en un ampliado en Lauca Ñ y hoy es procesada por instigación pública a delinquir, amenazas y delitos electorales.