Santa Cruz se viste de luto tras el fallecimiento de Arlinda Álvarez viuda de Dabdoub, figura icónica y pionera de las tradicionales precarnavaleras. Junto a su esposo, el recordado Don Gaby Dabdoub, formaron una dupla inolvidable que, desde 1975, no faltó ni un solo año en las coloridas fiestas previas al Carnaval. Su compromiso y pasión sembraron las bases de lo que hoy es una de las expresiones más queridas de la cultura cruceña. Arlinda y Gaby, de la mano de la comparsa Haraganes, fueron los creadores de las precarnavalera. Se convirtieron en emblemas de alegría, tradición y elegancia. Salieron durante 25 años consecutivos, dejando una huella que no se ha borrado con el tiempo. Aunque el destino los llevó a hacer una pausa en su recorrido anual, su legado siguió latente en cada tamborazo y desfile. Su partida deja un vacío en la historia del Carnaval, pero también en el corazón de quienes vivieron sus años dorados. Su espíritu festivo, su amor por las tradiciones y su incansable entusiasmo seguirán inspirando a nuevas generaciones.