Ingresaron la noche del jueves 30 de septiembre a la plaza 24 de Septiembre de la capital cruceña entre aplausos y abrazos de ciudadanos. Así, tras 37 días de caminata, la marcha indígena de tierras bajas lograba cumplir uno de sus objetivos: caminar desde Trinidad (Beni) hasta Santa Cruz de la Sierra. Ha transcurrido una semana desde su llegada y todavía no se vislumbra un diálogo del sector con las autoridades nacionales.
"Ayer recibimos la respuesta oficial del Gobierno en la cual designaban al Ministro de Tierras para el diálogo, comentó el presidente de la Central de Pueblos Indígenas de Beni (Cepib), Abdón Justiniano. Esperamos reunirnos este jueves con él para ver la agenda de trabajo con el presidente Luis Arce, añadió al señalar que es importante reunirse con el mandatario y otras autoridades con poder de decisión.
Los más de 500 marchistas permanecen en el polideportivo de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno. A diario reciben el respaldo de la institución educativa y la supervisión de los médicos que integran la Facultad de Medicina de dicha casa de estudios.
También cuentan con el apoyo de muchos voluntarios que se acercan a los predios para entregarles ropa, alimentos y otras donaciones. Agradecemos la solidaridad de una población que nos está atendiendo, expresó Justiniano.
Además, agradecen a los grupos de voluntarios que organiza actividades de recreación para los más marchistas más pequeños.
El presidente de la Cepib solicita la donación de alimentos de la canasta familiar para no tener que esperar a la gente que llegue con la comida preparada. Nos levantamos muy temprano para trabajar, para reunirnos en el parlamento indígena, comenta.
Además, incluye en la lista de requerimientos medicamentos y camping. El bajón de temperaturas de esta semana tiene a varios marchistas tosiendo. Nos faltan entre 100 y 150 campings, complementa.
Ante los cuestionamientos por parte de masistas, Justiniano acepta el sentido político de la movilización. Siempre hemos reconocido que es una marcha política de los indígenas, pero no una política de partidos como acostumbran.
Como portavoz de los indígenas movilizados, Justiniano lamenta la actitud de estos políticos que tiene el sueldo asegurado, que no se preocupan por la realidad de los indígenas y que quieren minimizar nuestros reclamos.
Con una semana asentados en la capital cruceña, los marchistas prosiguen con los debates de organización y estructuración del parlamento indígena. Vamos a construir nuestra libre determinación, concluye Abdón Justiniano.