El 13 de marzo, exactamente hace una semana, el narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera fue capturado en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, tras un megaoperativo policial que logró detenerlo sin pérdidas humanas o enfrentamientos. Este viernes, Marset se estará enfrentando a la justicia estadounidense, a las 14:00 (BO) tendrá una audiencia en el Tribunal de Distrito en Alexandria, Virgina.
Una acusación formal presentada por la Fiscalía de Estados Unidos señaló a Marset como líder de una organización transnacional dedicada al tráfico de cocaína y al lavado de millones de dólares provenientes de esta actividad ilícita.
Este viernes, el uruguayo comparecerá ante el juez magistrado William Porter. Está recluído en el Centro de Detención para Adultos William Gene Truesdale, también en la ciudad de Alexandria, a solo 900 metros del Tribunal Federal.
Según ABC Color, un medio paraguayo, "también van a prestarle asistencia su antiguo abogado, el uruguayo Santiago Moratorio, y los nuevos integrantes del equipo jurídico, el también uruguayo Rodrigo Da Silva y los estadounidenses Michael Padula y Jean Rossi".
Marset ya había tenido una primera audiencia preliminar el lunes pasado, donde le informaron sobre su cargo en conspiración de lavado dinero y lo trasladaron en el Centro de Detención para Adultos William Gene Truesdale,
El narcotraficante cayó en Bolivia
El 13 de marzo, desde la madrugada, un megaoperativo policial puso en alerta al barrio Las Palmas, una zona concurrida de la capital cruceña, cerca del mercado antiguo Abasto. El comandante general de la Policía Bolivia, el general Mirko Antonio Sokol, confirmó a ABC Color que, a las 07:00, el operativo policial para capturar a Marset ya había concluido.
Sokol confirmó que entre las 02:20 y las 02:30 las autoridades policiales se encontraban por el barrio Las Palmas, donde se realizaron dos operativos simultáneos. Uno en donde dormía Marset y otro en un domicilio aledaño, donde estaban personas que formaban parte de su anillo de seguridad.
Sin ruidos de balas, pérdidas humanas o mayor alerta a los vecinos, los policias bolivianos lograron trasladar a Sebastián Marset hasta el aeropuerto Viru Viru, donde, la DEA lo esperaba para ser transportado a Estados Unidos. En paralelo, cuatro personas de su circulo de seguridad eran aprehendidas por agentes policiales: dos colombianos, un venezolano y una uruguaya, familiar del mismo Marset.
"El operativo se realizó de manera simultánea en el domicilio donde se encontraba Sebastián Marset y en el domicilio donde estaban los cuatro ciudadanos extranjeros que estarían brindando seguridad: que son dos colombianos, un venezolano y una uruguaya. Este operativo ha sido de manera simultánea para evitar que esta gente pueda advertir a Marset que estábamos realizando estas operaciones o puedan dirigirse al domicilio y que exista un cruce de fuego", explicó el comandante.
Cuando fue atrapado, Marset se encontraba durmiendo. E incluso, como anécdota, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, compartió que cuando los agentes policiales entregaron ropa a Marset, el narcotraficante se quejó de que "le llevaron los tenis más feos que tenía".
El megaoperativo se mantuvo en reserva y fue organizado por la Policía Bolivia. La Fiscalía General del Estado confirmó que no tenía conocimiento que la madrugada de ese 13 de marzo, los policías estaban capturando a Marset.
El factor de riesgo obligó a reforzar las medidas de seguridad sobre la información. Sokol indicó que el éxito final dependió de la “compartimentación” de los datos, es decir, de un manejo altamente reservado que evitó nuevas filtraciones. “Hubo una reserva tal de esta información que absolutamente nadie tenía conocimiento del momento y lugar del operativo”, explicó.
Tras su captura aquel viernes, Marset fue trasladado a Estados Unidos, donde enfrenta a la justicia de ese país. En paralelo, en Bolivia, continúan los operativos y el análisis de los bienes incautados, incluidos dispositivos electrónicos y documentación que podrían revelar nuevas conexiones de su red criminal.