La Policía Boliviana aprehendió a ocho personas —cuatro ciudadanos colombianos y cuatro bolivianos— presuntamente vinculadas al anillo de seguridad del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, en un operativo ejecutado tanto en el centro de Montero como en Portachuelo, como parte de las investigaciones en curso contra su organización.
Según el informe de la Policía, el grupo fue localizado en esa ciudad del norte cruceño, donde además se procedió al secuestro de un vehículo y una motocicleta. Aunque no se encontraron armas de fuego en su poder, las autoridades los identifican como parte del equipo de seguridad del capo, recientemente capturado y expulsado del país.
Una fuente policial confirmó a EL DEBER que los aprehendidos guardan relación con los siete extranjeros capturados en operativos previos, en el marco de una serie de acciones destinadas a desarticular la estructura criminal vinculada a Marset.
Los detalles oficiales del caso serán ampliados en una conferencia de prensa anunciada por el Ministerio de Gobierno para el viernes, mientras los detenidos permanecen bajo investigación del Ministerio Público.
Este nuevo operativo se suma a los recientes avances en el caso, entre ellos el hallazgo de una pista clandestina, un hangar y una caleta con capacidad para almacenar hasta tres toneladas de droga, descubiertos a unos 50 kilómetros de Portachuelo.
De acuerdo con el informe policial, la ubicación de esta infraestructura ilegal fue posible gracias al análisis de llamadas telefónicas y material extraído de dispositivos móviles de los primeros detenidos, considerados parte del círculo de seguridad de la organización.
En ese lugar, las autoridades encontraron además uniformes presuntamente utilizados por los implicados, así como indicios de ocupación reciente, lo que refuerza la hipótesis de que se trataba de un punto logístico activo para el tráfico de drogas.
Las investigaciones también señalan que desde esa pista se habrían realizado vuelos en semanas anteriores, lo que apunta a una red de operaciones transnacionales aún en proceso de desmantelamiento.
Con la captura de estos ocho sospechosos, la Policía intensifica el cerco sobre los remanentes de la organización, mientras continúa la búsqueda de otros posibles integrantes que habrían operado como parte de la seguridad y logística del grupo criminal en territorio boliviano.