Los intensos operativos que se llevan a cabo en el municipio de San Matías tras el asesinato de un ciudadano brasileño, que fue acribillado con siete impactos de bala, han llevado a un cruce de acusaciones frontales entre representantes de la la Fiscalía y de la Policía de Santa Cruz.
Por las características de la muerte de Luis Paulo Silva Ferreira, agentes del Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI), perteneciente a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), llegó hasta la zona para encabezar los operativos a fin de dar con la captura de los sicarios.
EL DEBER conoció de manera extraoficial que un grupo de policías ingresó violentamente a las oficinas del fiscal asignado en San Matías, Wálter Cisneros, para requisar su computadora y la de su asistente como parte de las pesquisas, lo que fue tomado como un acto de amedrentamiento e incluso intento de arresto hacia el principal investigador.
Estas acciones policiales fueron comunicadas inmediatamente al Ministerio Público de Santa Cruz, lo cual ha generado molestias en el fiscal departamental de Santa Cruz, Róger Mariaca. El hecho también es de conocimiento del Ministerio de Gobierno, entidad que analiza la situación.
Además, durante los controles que realiza la Policía en domicilios y zonas en la zona fronteriza, pobladores de la comunidad de San Francisco denunciaron abusos por parte de los uniformados por la forma de llevar adelante las tareas. Incluso, existe un llamado de los ciudadanos a protestar en las afueras de la EPI de San Matías ante estas irregulares.
Hasta dicho municipio llegó el comandante departamental de la Policía en Santa Cruz, coronel Erick Holguín junto al director de la Felcc, coronel Gustavo Astillas.
Durante la presentación de los dos primeros aprehendidos, el dueño del negocio y una abogado, acusados por el delito de asesinato en grado de complicidad, Holguín pidió a la población “tener un poco de comprensión”, ya que los controles generarán algún tipo de molestia al retener los rodados para una verificación.
“Se ha instruido al subcomandante departamental evitar cualquier tipo de molestias, queremos contar con los matieños en el trabajo investigativo que estamos realizando y las tareas preventivas. Lo menos que queremos es que se genere una resistencia y susceptibilidad”, expresó Holguín.
El jefe policial dijo que le llamó la atención una supuesta falta de coordinación con el fiscal Cisneros, a quien acusó de no agilizar los requerimientos fiscales solicitados.
Afirmó que la Policía pidió al fiscal que Iver J.A., propietario de un vehículo que identificaron donde estaba parqueado en el lavadero donde ocurrió el crimen, sea convocado a declarar debido a que cuenta con antecedentes por narcotráfico y una denuncia por asesinato en la capital cruceña.
“Él (fiscal) tiene que coordinar con la Policía para avanzar en la investigación. Son aspectos que llaman la atención porque extrañamente, cuando pedimos que sea citado, éste evita dar el requerimiento”, dijo el jefe policial.
Por este caso, los dos sicarios de Luis Silva continúan prófugos y se presume que ambos ya se encontrarían en territorio brasileño.