Periodistas: Juan Pablo Cahuana, Desther Agreda y Kathryn Chávez
Este domingo se celebró el Domingo de Ramos, una de las fechas más significativas del calendario cristiano, que conmemora la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén, días antes de su crucifixión. La jornada marca el inicio de la Semana Santa y convoca a miles de fieles en procesiones y celebraciones litúrgicas en todo el mundo. En Santa Cruz, la tradición se vivió con profunda devoción en diferentes localidades.
En esta fecha, los creyentes acuden a las iglesias portando palmas, símbolo de victoria y esperanza, para ser bendecidas durante la misa. La tradición recuerda el momento en que, según los relatos bíblicos, Jesús fue recibido por una multitud que lo aclamaba como rey y extendía ramas de palma y olivo a su paso.
San Matías
En San Matías, numerosos fieles llegaron hasta la Parroquia San Matías para participar de la misa dominical. Familias enteras acudieron con sus ramos para recibir la bendición, en una jornada marcada por la fe y la unión comunitaria.
Guarayos
En Provincia Guarayos, la población celebró la jornada con dos eucaristías y procesiones. La primera, realizada a las 7:30 de la mañana, reunió principalmente a adultos que recorrieron las calles hasta el cabildo indigenal, donde el sacerdote Kasper Kapron bendijo las palmas de cusi.
La segunda procesión, dirigida a los jóvenes, se realizó a media mañana. Entre cantos y muestras de alegría, la juventud llegó hasta el frontis de la Iglesia Ascensión del Señor, en la plaza principal, donde se realizó la bendición.
Durante ambas celebraciones, el sacerdote llamó a reflexionar sobre el verdadero sentido de la Semana Santa. Invitó a los fieles a vivir estos días no solo como un periodo de descanso, sino como una oportunidad para la reflexión personal y espiritual.
Portachuelo
En Portachuelo, familias se congregaron para participar de la tradicional procesión con palmas. Acompañados por una banda y cantos religiosos, los feligreses iniciaron la Semana Santa con un ambiente de devoción, reafirmando el valor de esta celebración en la vida comunitaria.
El Domingo de Ramos no solo abre la Semana Santa, sino que también invita a los creyentes a un camino de reflexión, recogimiento y renovación espiritual, recordando el sacrificio y el mensaje de esperanza que encierra esta fecha.