Rubén Costas dijo este miércoles que deja el cargo de gobernador de Santa Cruz angustiado, debido a que el Censo de Población y Vivienda se postergó para el 2024, pues considera que este atraso afectará al departamento, debido al bajo presupuesto económico que se le destina desde hace casi una década.
“Miren cómo engañan, miren como son de inteligentes, cuando la mitad de la población de Bolivia va a estar en esta tierra, en Santa Cruz (postergan el censo)”, sostuvo el gobernador de Santa Cruz. Costas indicó que la intranquilidad con la que se va la vivió en los 15 años de su gestión a raíz del “engaño del Gobierno central”. “Me voy con la angustia de lo que otra vez preparan, de postergarnos (el censo), como lo hicieron anteriormente”, aseveró a tiempo de indicar que el último censo también sufrió un retraso, debía desarrollarse en el año 2010, pero terminó realizándose en 2012.
“La ley dice que el censo debe realizarse cada 10 años, pero esta postergación forma parte del engaño del centralismo hacia la gente, en especial a los cruceños, con el objetivo de cercenar los recursos al departamento, que corresponden por concepto de coparticipación”, agregó.
La autoridad departamental indicó que a la Gobernación cruceña se le destina el 1% del presupuesto de la nación, pese a ser el departamento más extenso del país y que tiene la mayor cantidad de habitantes.
“Cuando la gente llega acá expulsada de sus regiones y de la pobreza y ya son cruceños y necesitan de luz, agua y camino, para esa gente, que se va a vivir entre el 6to 8vo anillo en cuartos de calamina, necesitamos recursos y por eso peleamos por el pacto fiscal”, explicó,
Asimismo, Costas indicó que la Gobernación cruceña fue la única del país que se quedó en la lucha por el pacto fiscal. Postergación Hace dos semanas, el director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Humberto Arandia Claure, responsabilizó al Gobierno de transición por la postergación del Censo de Población y Vivienda para el 2024.
Según las normas nacionales, el proceso debía realizarse en 2022; no obstante, según Arandia, los continuos cambios de directores en 2020 y la pandemia fueron determinantes para su postergación.
Arandia calificó como “una gestión perdida” la administración de la expresidenta Jeanine Áñez, durante la cual se sucedieron cuatro directores en el INE generando inestabilidad en el plantel ejecutivo y técnico de la entidad.
A esto se sumó la pandemia y falta de coordinación en el ámbito técnico, aseguró el funcionario. Por último, detalló que hasta el primer semestre se tendrá listo un decreto supremo para iniciar los preparativos para el próximo Censo.