Tras la conclusión de la Misa de Meditación de las Siete Palabras en la Catedral Metropolitana Basílica Menor de San Lorenzo, dio inicio la tradicional procesión del Santo Sepulcro, una de las manifestaciones más solemnes de la Semana Santa.
Cientos de personas se congregaron en el centro de la capital cruceña para ser parte de esta actividad. Entre adultos, jóvenes y niños, la multitud avanzó lentamente, reafirmando su fe en una de las fechas más importantes del calendario católico.
Antes de dar inicio a la procesión, los devotos se acercaron a la imagen para besar los pies de Jesús crucificado, un gesto cargado de simbolismo que representa fe, agradecimiento y humildad. Este acto, profundamente arraigado en la fe católica es uno de los momentos más emotivos de la jornada.
La imagen de Cristo yacente fue llevada en andas por las calles del casco viejo de Santa Cruz de la Sierra, en un recorrido que rodeó la plaza 24 de Septiembre. A lo largo del trayecto, el ambiente estuvo marcado por devoción, fe y respeto, mientras los fieles acompañaban la procesión con oraciones y cantos religiosos.
Muchos asistentes portaban palmas (del Domingo de Ramos), biblias, y buscaban acercarse al sepulcro para tocar la imagen de Jesucristo, representado en un féretro de cristal y madera. La figura fue cargada por devotos durante todo el recorrido, en un gesto simbólico que recuerda el entierro de Jesús tras su crucifixión.
La procesión del Santo Sepulcro, celebrada cada Viernes Santo, invita a la reflexión sobre la muerte de Cristo y constituye un momento de recogimiento espiritual para la comunidad, que revive con profunda fe este pasaje central de la tradición cristiana.
En varios puntos del recorrido, los fieles se detenían brevemente para elevar rezos y reflexionar sobre el sacrificio de Jesucristo, en un acto marcado por la tradición católica, fe y comunidad cristiana.