En la Catedral Metropolitana Basílica Menor de San Lorenzo, cientos de fieles se congregaron para participar de la tradicional Misa de las Siete Palabras, una de las celebraciones más significativas de la Semana Santa.
La ceremonia, también conocida como el Sermón o Meditación de las Siete Palabras, rememora el momento de la crucifixión de Jesucristo y se centra en sus últimas frases pronunciadas en la cruz, consideradas mensajes de perdón, esperanza y entrega.
Durante la jornada, los asistentes vivieron un ambiente de profunda espiritualidad y fe. Entre adultos, jóvenes y niños, el templo se vio colmado por fieles que acudieron para conmemorar el Viernes Santo, en una de las fechas más significativas del calendario cristiano.
Muchos de los asistentes llegaron desde tempranas horas, algunos vestidos de luto y otros portando rosarios o biblias en las manos. A lo largo de la celebración, se pudo observar a familias completas siguiendo con atención cada reflexión, mientras otros fieles permanecían de rodillas o con la mirada fija en el altar.
Entre oraciones, cantos y prolongados momentos de silencio, la celebración estuvo marcada por la solemnidad. Además, se realizó una representación de la Pasión de Cristo, que permitió a los presentes revivir de manera más cercana los momentos del sufrimiento y sacrificio de Jesús, fortaleciendo así su reflexión.
Esta devoción católica, que se realiza tradicionalmente al mediodía del Viernes Santo, se extiende por varias horas, tiempo en el que sacerdotes o predicadores reflexionan sobre cada una de las siete palabras. Estas meditaciones abordan temas como el perdón, la salvación, el abandono y la entrega total.
Más allá de su carácter litúrgico, la Misa de las Siete Palabras se convierte en un espacio de renovación espiritual, invitando a los creyentes a reflexionar sobre su fe y su vida.