Con una mochila ligera y un presupuesto ajustado, María alista su viaje a Samaipata. No habrá lujos, pero sí descanso. “Con Bs 300 me alcanza para el pasaje, comida y entrar a algunos lugares. Lo importante es salir de la rutina”, cuenta, mientras revisa ofertas en redes sociales.
Como ella, cientos de cruceños se organizan para aprovechar el feriado largo de Semana Santa sin afectar demasiado su economía. En un contexto donde los precios han subido, la clave está en elegir bien el destino y planificar con tiempo.
Operadores turísticos coinciden en que el gasto más bajo para una escapada ronda los Bs 220 a Bs 350 por persona, especialmente en destinos cercanos.
Carlos Suárez, guía turístico independiente, explica que todo depende del tipo de experiencia:
“Hay gente que quiere todo incluido, pero también hay quienes solo buscan transporte y se arreglan con lo básico. Con Bs 250 o Bs 300 se puede hacer un viaje corto sin problemas”.
Suárez explicó que ese presupuesto cubre generalmente: transporte compartido, alimentación sencilla e ingreso a uno o dos atractivos.
“Sin embargo, a medida que se suman comodidades, el costo sube rápidamente”, sostuvo Suárez a tiempo de precisar que, en Semana Santa, los destinos próximos a Santa Cruz se convierten en los favoritos de quienes buscan gastar menos.
Samaipata, las Misiones Jesuíticas o incluso el río Piraí concentran la mayor demanda. Son lugares que permiten viajes de ida y vuelta o estadías cortas.
Pero no todos optan por lo económico. Para muchos, Semana Santa es la única oportunidad del año para viajar más lejos.
Ahí aparecen destinos como el Salar de Uyuni, Copacabana o Tarija, donde los paquetes turísticos superan los Bs 2.000.
“Nosotros cerramos paquetes a Uyuni en Bs 2.100 y ya casi no hay cupos”, comenta Ana Rojas, agente de viajes. “Incluye transporte, hotel y recorridos. Es más caro, pero la experiencia lo vale”.
Estos paquetes, aunque más costosos, ofrecen mayor comodidad y planificación, lo que atrae a familias o grupos que buscan evitar imprevistos.
Estado de las carreteras
En pleno feriado largo de Semana Santa, miles de bolivianos se movilizan por carretera hacia destinos turísticos y religiosos. Aunque las autoridades garantizan la transitabilidad en la red vial fundamental, el panorama no está exento de riesgos: derrumbes, inundaciones y trabajos de mantenimiento obligan a circular con precaución en varios tramos del país.
La Administradora Boliviana de Carreteras informó que las principales rutas están habilitadas y bajo monitoreo permanente, con personal y maquinaria desplegados a nivel nacional para atender emergencias durante el feriado.
De acuerdo con el reporte actualizado, Bolivia mantiene operativa su red vial troncal; sin embargo, existen sectores con restricciones o cierres temporales.
Entre los puntos más relevantes están, en Santa Cruz: tramo San Lorenzo – Salinas, afectado por inundaciones en el sector del puente San Miguelito. Ruta antigua hacia Cochabamba (La Angostura – Samaipata), transitable con precaución por trabajos y lluvias. Cochabamba, el sector Puente Espíritu Santo (Villa Tunari), con derrumbes y paso restringido. El tramo Llavini – Bombeo, con horarios específicos de restricción por obras.
En La Paz, caminos antiguos hacia los Yungas con cierres por derrumbes y pérdida de plataforma. Beni y Pando, tramos con circulación condicionada, desvíos y evaluación constante por trabajos y condiciones del terreno.