El 2 de julio le llegó su carta de despido y a partir de ese momento hizo una serie de denuncias y reclamos contra el director del parque nacional Otuquis, Juan Luis Adriázola, pero también contra uno de los miembros del Comité de Gestión, Luis Alberto Arteaga.
Nancy Barba ya fue reincorporada en sus funciones como guardaparque del área protegida, tras presentar una impugnación a la resolución del contrato, y solicitar el informe del jefe de protección Jorge Banegas, que avale el informe del director, como manda el procedimiento.
En la carta del Sernap, que deja sin efecto la resolución del contrato, vigente hasta el 31 de diciembre, se deja constancia de que continuarán investigándose las denuncias contra la guardaparque, a objeto de asumirse determinaciones.
Luis Alberto Arteaga, presidente de la Central Campesina Puerto Suárez, y miembro del Comité de Gestión de Otuquis, quien fuera aludido por Barba en uno de sus informes, respondió a la guardaparque, que antes lo apuntó por tratar de usar los bienes del Estado, la lancha, y por amenazarla con que la haría despedir. Arteaga resaltó, especialmente, que no tuvo nada que ver con el despido.
"La destitución fue porque ya rebasó el vaso y no tengo nada que ver con eso, ella está levantando mi nombre, el Sernap es una institución del Estado, no tengo nada que ver, ni poder sobre eso. Nunca la amenacé, no tengo por qué hacerlo, argumentó.
Arteaga narró que estuvo hace tres meses en Puerto Busch, el campamento donde estaba antes Barba, y donde ocurrió el incidente; resaltó que el despido ocurrió recién en estos días. Arteaga lamentó que le estén mellando la dignidad públicamente.
Ellos, los guardaparques, tienen un reglamento interno, le hicieron un primer memorándum, luego segundo y tercero, ella me involucra en cosas que nada que ver, eran temas que ellos debían resolver de forma interna. Ella me faltó el respeto cuando fui y le pedí la lancha, aseveró.
El miembro del Comité de Gestión explicó que existen otros reclamos sobre la actitud de Barba, especialmente de los comunarios de San Juan, de Colonia. Acá estamos con un transporte de mineral, del proyecto de Puerto Busch, y justo a ella le toca esa tranca, es la encargada, y dejaba a los comunarios durmiendo en las volquetas, y a raíz de eso los de la comunidad denunciaron sus abusos. Ella reclamaba porque las volquetas pasaban muy tarde, explicó.