Monseñor René Leigue convocó a los fieles católicos para reflexionar sobre sus actitudes y cuidar la naturaleza "como un acto de amor a Dios. En su homilía dominical, Leigue centró el actuar de la humanidad como uno de los principales agresores al medioambiente y las graves consecuencias que esto conlleva.
El religioso expresó su preocupación por la sequía que afecta a algunos departamentos y señaló que en lugar de culpar a Dios por la falta de lluvia, deberíamos mirar hacia nuestras acciones y cómo estamos contribuyendo al deterioro ambiental.
En sus palabras, Monseñor advirtió sobre el peligro de la deforestación, la quema de vegetación y la destrucción de áreas verdes como ocurre en la Chiquitania. Son acciones que están teniendo un impacto negativo en el medioambiente y que contribuyen a la escasez de agua en ciertas regiones.
El mayor pecado que estamos cometiendo en estos tiempos es no cuidar la naturaleza que Dios nos ha regalado, subrayó. Hizo un llamado a la sociedad para asumir medidas concretas que contribuyan en la preservación de la naturaleza y protección del agua, un recurso fundamental para la vida.
René Leigue también mencionó su preocupación por proyectos que podrían dañar el medioambiente, como la construcción de carretera la carretera Buena Vista - Las Cruces. El tramo preliminar de esta vía pasa por una reserva de acuíferos importantes. Instó a la comunidad a considerar cuidadosamente las consecuencias de dichos proyectos y a priorizar la protección de la naturaleza sobre intereses individuales.