Este sábado 16 de agosto, se conmemora día de San Roque y el refugio Los Angelitos de Édgar, ubicado en la zona norte de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, abrirá sus puertas desde las 10:00 hasta las 19:00, para una gran feria de adopción con más de 400 perros y varios gatos rescatados. El evento, que incluirá una torta gigante y piñatas para los animales, busca darles una nueva oportunidad de vida y concienciar sobre el respeto y cuidado hacia las mascotas.
San Roque, considerado el santo protector de los animales, es una fecha profundamente arraigada en la tradición boliviana. Muchas familias festejan y bendicen a sus mascotas y, en esta ocasión, el refugio quiere aprovechar la conmemoración para promover la adopción responsable. “El mejor regalo para un animal sin hogar es una familia que lo ame y lo cuide para siempre”, destacó Édgar Ortega Carrizo, fundador del refugio Los angelitos de Édgar.
El refugio surgió en un momento complicado en la vida de Édgar, rescato a una perrita que se encontraba en un mal estado de salud, ese acto lo sacó de una depresión profunda y marcó el inicio de una misión que se multiplicó rápidamente: de tres perros y dos gatos en una pequeña tienda, pasó a acoger más de 2.000 animales en adopción a lo largo de los años, todos esterilizados y vacunados.
El mayor desafío para mantener el refugio, confesó Édgar, es económico. “Cada rescate significa dinero: desde el transporte hasta la veterinaria. Tenemos deudas que a veces superan los Bs 30.000. Cocinamos 500 platos de comida al día y aun así no alcanza”, relató. Además, explica que recibe decenas de llamadas diarias pidiendo ayuda para animales en la calle, muchas veces en tono exigente, lo que obliga a priorizar casos graves y buscar apoyo constante.
El fundador del refugio no solo se encarga de rescatar a los perritos, sino también de cocinarles, alimentarlos, llevarlos al veterinario y atender todas las necesidades diarias de los animales y grabar y crear contenido para las redes sociales. Sin embargo, el trabajo es mucho y faltan manos.
Este año, el refugio atraviesa una gran crisis financiera, y la cantante Vanessa Áñez junto a su hijo Jota Narbaja apoyaron con un gran aporte y crearon en tiempo récord la canción “Ángeles de cuatro patas”, con la cual hicieron protagonista a Édgar; quien cantó un fragmento de la canción inspirada en su labor y en los animales rescatados, “Casi me da un infarto cuando la escuché. No es solo una canción, es un himno que educa y propone soluciones: no abandonar, esterilizar y adoptar”, afirmó emocionado Édgar.
El noble corazón del fundador del albergue de mascotas, va más allá de los números, su sueño más grande es que un día no haya necesidad de refugios. “Sueño con que no existan animales en la calle, que los dueños sean responsables y que las autoridades sancionen el maltrato”, señaló. Por eso, invita a la población no solo a adoptar, sino también a donar o dedicar unas horas como voluntarios en refugios para mascotas. “No piden mucho, solo amor y nosotros podemos dárselo”, concluyó.