Tras un sobrevuelo realizado este viernes, la Gobernación cruceña identificó las causas que dejaron intransitable el puente San Miguelito, que conecta Cuatro Cañadas con San Antonio de Lomerío y se encuentra ubicado sobre el río San Julián.
El informe del Servicio de Encauzamiento de Ríos (Searpi), dependiente de la Gobernación, dijo que la situación es crítica y se concentra en esta zona del río San Julián, donde el puente de la ruta troncal está obstruido por sedimentos, impidiendo que el agua fluya por debajo y provocando que la misma fluya por encima de la infraestructura.
Esta condición ha cortado el acceso directo entre ambos puntos, obligando a los ciudadanos y transportistas a tomar rutas alternativas por la zona de Concepción para sacar la producción agrícola y movilizarse.
El director del Searpi, José Antonio Rivero, recordó que al tratarse de una ruta nacional, el mantenimiento del puente es competencia de las instancias nacionales, aunque por la emergencia se busca una solución paliativa de forma interinstitucional.
Rivero también indicó que, a pesar de la obstrucción vial, las inspecciones realizadas en helicóptero junto a Defensa Civil, el COED, la ABC y Anapo no muestran parcelas agrícolas ni viviendas inundadas por el desborde de este río.
“No tenemos registro de que haya casas o parcelas afectadas en la zona del río San Julián. Probablemente existan zonas afectadas por la acumulación de agua de lluvia, pero no por el río”, señaló el funcionario departamental.
En cuanto al estado de otras cuencas, el reporte técnico indica que en el río Piraí, se registra una afectación a la altura de la zona de San Pedro, debido a las intensas precipitaciones y actividades locales, por lo que los equipos de emergencia se encuentran en apronte.
Con respecto al Río Grande, el informe técnico señala una pequeña crecida desde la zona de La Junta hasta Paila, pero sin reportes de desbordes ni problemas mayores hasta el momento.
Finalmente, ante el pronóstico de nuevas lluvias para el 1 de marzo, se instó a la población a mantener los recaudos necesarios, ya que el departamento continúa bajo declaratoria de emergencia y desastre.