Un estremecedor crimen sacudió a la comunidad de Primero de Mayo, en el municipio de Ascensión de Guarayos, en Santa Cruz. Vecinos del sector alertaron a las autoridades tras percibir un fuerte olor a descomposición que salía de una vivienda abandonada.
Cuando agentes de la Policía Boliviana llegaron al lugar, realizaron un hallazgo desgarrador: los cuerpos semienterrados de una mujer y una niña. La casa donde se encontraron los restos pertenece a un hombre que actualmente guarda detención preventiva en el penal de Palmasola, acusado de violencia familiar.
Según la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), se presume que las víctimas son la pareja y la hija del detenido. Ambas habían sido reportadas como desaparecidas desde el pasado 13 de abril.
En sus primeras declaraciones desde la cárcel, el acusado afirmó que su pareja había abandonado voluntariamente la vivienda llevándose a la niña. Sin embargo, nunca presentó pruebas que respaldaran esa versión.
Las autoridades ya acordonaron el inmueble, ubicado cerca del puente San Pedro, mientras los equipos forenses trabajan en la recolección de evidencias para esclarecer el caso.
La Policía anunció que ampliará la investigación para determinar las circunstancias de las muertes y la responsabilidad del principal sospechoso.