La esposa del capitán José Carlos Aldunate, asesinado el 19 de febrero por dos sicarios vinculados al crimen organizado, fue convocada por el Ministerio Público para aportar con mayores elementos sobre este caso, pero ella no asistió por problemas de salud, según dijo en un recurso para justificar su ausencia.
El fiscal Daniel Ortuño había emitido esa citación luego de considerar que su testimonio era clave para la acumulación de elementos que permitan el esclarecimiento del hecho que tuvo lugar en su propio domicilio, ubicado en una zona próxima a la avenida Beni y el quinto anillo de Santa Cruz de la Sierra.
Ahora, la Fiscalía hará una valoración del memorial de excusa de la esposa y fijará nueva fecha para convocarla.
No fugaron en avioneta El coronel Rojas aseguró que los informes señalan que, si bien una avioneta despegó del aeropuerto El Trompillo en los horarios señalados en las hipótesis, el aparato voló solo con el piloto. En todo caso, el jefe policial afirmó que las investigaciones siguen su curso en coordinación con autoridades del Ministerio Público. En El Trompillo existe una decena de compañías de taxi aéreo que sirven a tareas vinculadas con la agroindustria, aunque también se usan como ambulancias en favor de las comunidades alejadas. Allí también existe una base área de los Diablos Rojos, la unidad de la Fuerza Aérea que está especializada en la lucha antidroga. El capitán Aldunate, que formaba parte del cuerpo de seguridad del Viceministerio de Régimen Interior, fue abatido con siete disparos de arma de fuego que impactaron en su corazón y pulmones, aunque los sicarios realizaron una treintena de disparos, según la evidencia hallada durante las pericias posteriores. El 19 de febrero, los sicarios llegaron hasta la calle donde está el domicilio de Aldunate. Se detuvieron cerca para esperar que salga. Pasadas las 08:00 de ese día, el vehículo de los sicarios interceptó al motorizado que conducía Aldunate y con el que pretendía llevar a su hija a su escuela. De hecho, el Vitara de los asesinos se puso detrás del Ford Territory que conducía el capitán; descendieron y dispararon contra el auto y luego a quemarropa contra el agente. Las investigaciones posteriores alcanzaron a las autoridades de la Fuerza Aérea que realizaron captura de imágenes de cámaras de seguridad para conocer los movimientos de la avioneta matrícula CP-1860, que aparecía como sospechosa de la operación delictiva. Durante una revisión minuciosa de las cámaras en la FAB se logró verificar que esa nave salió el 19 de este mes, pero con finalidades lícitas, solo con el piloto. En una de las imágenes, incluso, se analiza con detalle el grado de inclinación en vuelo, un factor determinante para verificar el peso que lleva consigo este tipo de aeronaves privadas. Dentro de las investigaciones, la Dirección Nacional de Bienes Incautados (Dircabi) confirmó que, la avioneta CP-1860 estaba incautada; sin embargo, fue devuelta a su propietario por orden de la justicia. La nave fue sometida a un peritaje y dio negativo para cocaína. Tras la muerte de Aldunate, el viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera, identificó a los hermanos Erick y Osvaldo Hurtado Aguilera como los autores materiales del asesinato, aunque uno de ellos negó luego estar detrás del crimen. El viceministro Aguilera aseguró que los hermanos tienen antecedentes y figuran como matones a sueldo de otros casos violentos en la región de Beni. Según Aguilera los hermanos sicarios hirieron a El Colla y causaron la muerte de otro hombre en una disputa por el liderazgo de la operación que comandaba Marset en Bolivia. La investigación sigue adelante, pues el lunes se allanó la casa del capitán Aldunate en busca de evidencias. La Fiscalía presentará requerimientos solicitando a la justicia autorice allanamientos en otros lugares de Santa Cruz en busca de nuevos elementos de prueba. En ese contexto, fue convocada la esposa del capitán. La idea es esclarecer este crimen.
Mientras tanto, el comandante de la Policía de Santa Cruz, el coronel Rolando Rojas, aseguró que recibió un informe de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) que descarta que los sicarios que mataron al capitán Aldunate fugaron en una avioneta desde el aeropuerto El Trompillo, aunque esa versión motivó allanamientos a varios hangares.
Además ellos participaron en el ataque armado en La Enconada contra Erland Ivar García ‘El colla’, mano derecha del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.