Uno de los galpones allanados en el hangar El Coloradillo, en Warnes, luego de la captura de Sebastián Marset, llevó a los investigadores encontrar no solo avionetas, sino también varias autopartes, entre ellas seis alas de las aeronaves que se encontraban sobre mesas y apoyadas sobre la pared.
Las pericias continúan en marcha, según refieren las autoridades, aunque en las últimas semanas cesaron los operativos, mientras tanto se aguardan los resultados de las pericias que realizaron después del 13 de marzo, fecha cuando cayó en Santa Cruz el narcotraficante uruguayo, y posterior a ello, cerca de 20 ciudadanos extranjeros y bolivianos quienes se encuentran recluidos en diferentes cárceles del país.
Días atrás, durante el allanamiento a tres hangares y galpones se secuestraron unas 11 avionetas, hoy se conocen las imágenes de algunas partes desmanteladas de las aeronaves, que hacen presumir que fueron modificada o retiradas para su mantenimiento.
En tanto, la Fiscalía y autoridades nacionales, señalaban que en los hangares se hallaron avionetas modificadas para el tráfico de sustancias controladas, en mayor capacidad.
Las fotografías de las alas de las avionetas muestran que algunas se encontraban cubiertas con carpas, en las cuales se estaban trabajando para su acondicionamiento, otras, sobre el piso y apoyadas en sobre el muro del galpón y de fondo, unas las avionetas.
El fiscal antidrogas Julio César Porras confirmó que las avionetas decomisadas y trasladadas a El Trompillo, dijo que algunas estaban acondicionadas para el transporte de droga, entre ellas la aeronave Beechcraft King Air, valuada en un millón de dólares, que presuntamente era utilizada por el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. En esta aeronave se encontró el símbolo de una corona dorada, con la que presumen se hace alusión a "El Rey del Sur", como se lo llamaba a Sebastián Marset en la región.
Hace aproximadamente dos semanas, la Fiscalía y la Policía, además de los peritos especializados realizaron el microaspirado de las avionetas, pero aún los resultados no fueron difundidos, aunque prevén que éstos se conozcan en el transcurso de esta semana.
“Tenía dos asientos y en la parte trasera no había asientos, lo que evidencia que no estaba acondicionado para transportar pasajeros”, dijo Porras, sobre la aeronave Beechcraft, al señalar que este tipo de modificaciones son comunes en aeronaves utilizadas para el tráfico de drogas.
Una de las imágenes registradas por los policías que allanaron los hangares, muestra no solo las alas desmontadas de sus aeronaves, sino una de las avionetas con su cabina en pleno proceso de desmantelamiento. Las autoridades aseguran que las investigaciones se realizan de forma silenciosa.