Apenas amanece en la capital cruceña y fuera de las oficinas del Servicio General de Identificación Personal (Segip) se advierten filas de personas que buscan renovar su documentación. Las aglomeraciones, un problema latente en el día a día de la emergencia sanitaria, no son la excepción y se ven engrosadas por personas que venden espacios, otros que no necesitan renovar documentos (los tienen vigentes) y otras que solo acuden a hacer consultas o tienen los requisitos a medias. La directora regional del Segip, Karla Loriana Muñoz, sostuvo que la situación es preocupante, sobre todo por la salud de quienes acuden al lugar, incluidos los trabajadores. No obstante, actualmente poco más de 2.000 cédulas de identidad son entregadas por día. Actualmente, el Segip trabaja a media máquina, puesto que solo el 50% de los funcionarios a escala departamental atienden al público, aunque se proyecta que se sumen gradualmente el resto de trabajadores para una atención más óptimas. A esto se suma la restricción de horarios de atención que es de 07:00 a 13:00, por disposición de la Alcaldía para las oficinas públicas.