Viajar a los valles cruceños toma más tiempo de lo habitual debido a los constantes derrumbes que cortan la circulación de un momento a otro, aseguran pasajeros y transportistas que se ven afectados por las intensas lluvias que causan estragos en las rutas.
En plena temporada alta de viajes por Semana Santa, el movimiento en la terminal interprovincial de la doble vía a La Guardia no es el mismo de otros años. Funcionarios de las empresas de transporte aseguran que la venta de pasajes se ha reducido a menos de la mitad y los viajes hacia Vallegrande, que antes tomaban entre cinco y seis horas, ahora pueden demorar hasta dos días cuando la vía queda completamente cerrada. Cuando se habilita un solo carril, los trayectos se prolongan entre dos y cinco horas adicionales.
“Están tardando hasta dos días o toda una noche para llegar hasta Vallegrande”, señala Joely Medina, que trabaja en las empresas de transporte Transpostrervalle y Señor de Malta, que prestan servicio hacia Postrervalle y Vallegrande y que ahora están seriamente afectadas por el mal estado de la carretera.
Medina asegura que antes de los problemas con la ruta, los buses salían llenos, pero ahora los que tienen capacidad para 35 personas lo hacen con diez pasajeros. Las unidades de 42 asientos parten apenas con 15 viajeros y, en ocasiones, ni siquiera salen, debido a la baja demanda que no alcanza a cubrir los costos operativos, encarecidos además por la eliminación de la subvención a los combustibles.
Además del temor a quedar varados en la carretera está el miedo a la caída de rocas, comenta Andrés Arandia, chofer de un trufi de la cooperativa 24 de Septiembre, quien se ha quedado muchas veces en la carretera, esperando que la maquinaria habilite el paso de vehículos. “La gente no viaja por el miedo a las piedras que caen”, afirma.
Arandia conduce un trufi con capacidad para 12 pasajeros, pero ahora debe esperar reunir al menos ocho para poder salir. En ocasiones pasa horas aguardando la llegada de viajeros.
Claudia Osinaga, que ayer estaba comprando un pasaje para viajar a Vallegrande a visitar a su madre, afirmó que el tiempo de viaje en trufi normalmente es entre cuatro y cinco horas, pero actualmente están tardando más de ocho horas, porque deben sortear las rocas y los camiones que están plantados en el camino.
Compra de pasaje anticipada
Los que han optado por viajar durante el feriado largo están tomando la previsión de comprar sus pasajes con anticipación.
“Véndame un pasaje para el jueves”, dijo Eduardo, uno de los viajeros que asegura que irá a pasar el Viernes Santo en la zona de los valles. “Ojalá no llueva para que el camino esté en buenas condiciones”, añadió mientras cancelaba Bs 70, que es el costo del pasaje.
Adela Ayala, quien vende boletos en la empresa Trans 26 de Enero, señaló que, pese al feriado largo, la demanda está baja.
Los viajes no se han suspendido esta semana; sin embargo, se realizan con precaución y el tiempo en la carretera varía según el estado del camino, ya que en algunos tramos hay que esperar porque hay maquinaria trabajando.