Los productores de hortalizas de Santa Cruz enfrentan un doble problema: el mal estado de las carreteras hacia la zona de los Valles cruceños y los bajos precios de algunos productos, especialmente el tomate.
El presidente de la Asociación de Horticultores y Fruticultores de Santa Cruz (Asohfrut), Nue Morón, señaló que las lluvias y los derrumbes han deteriorado seriamente las rutas, provocando retrasos de hasta 10 horas para transportar la producción hacia los mercados de la capital cruceña.
“Nos demoramos hasta 10 horas para poder pasar. Estamos muy preocupados por el mal estado del camino. La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) no está cumpliendo su deber”, afirmó Morón.
Según el dirigente, los derrumbes en la carretera antigua que conecta la región de los Valles con Santa Cruz de la Sierra obligan a los transportistas a esperar largas horas para cruzar los tramos afectados mientras la maquinaria realiza trabajos de limpieza.
Retrasos y riesgos
Morón explicó que el problema no solo radica en el tiempo de viaje, sino en la incertidumbre para llegar al mercado.
“Antes el viaje desde Los Negros hasta Santa Cruz de la Sierra tomaba unas tres horas. Ahora el problema es el intervalo que tenemos que esperar en los derrumbes. Es una sola vía y hay que hacer cola para pasar”, señaló.
En algunos casos los productores llegan al mercado en horas de la madrugada o incluso cerca de la medianoche, dependiendo del tiempo que permanezcan detenidos en los tramos afectados.
El dirigente también advirtió que la situación es preocupante porque las hortalizas son productos perecederos, lo que incrementa las pérdidas económicas cuando el traslado se retrasa.
Tomate barato y productores en pérdida
A las dificultades logísticas se suma el bajo precio del tomate. Según Asohfrut, actualmente la caja se vende alrededor de 20 bolivianos, un monto que no alcanza para cubrir los costos de transporte, cosecha y producción.
“El tomate sigue barato y no nos cubre ni el transporte ni la cosecha. Estamos perdiendo capital”, afirmó Morón.
El dirigente explicó que los insumos agrícolas —como fertilizantes, fungicidas y abonos— se mantienen elevados, lo que agrava la situación de los productores.
Riesgo de menor producción
La crisis ya comienza a reflejarse en el sector. Morón aseguró que muchos agricultores han dejado de producir tomate debido a la falta de rentabilidad, mientras que otros incluso evalúan migrar a Chile en busca de empleo.
“Muchos productores están pensando en migrar porque la producción ya no da”, indicó.
El dirigente también advirtió que, si continúa la reducción de la siembra, en aproximadamente 60 días el precio del tomate podría subir debido a una menor oferta en el mercado.
Mientras tanto, los horticultores piden a las autoridades mejorar el mantenimiento de las carreteras y evaluar alternativas de infraestructura para evitar nuevos derrumbes y garantizar el abastecimiento de alimentos hacia los centros urbanos.