Arzobispo René Leigue fue el encargado de oficiar la misa Crismal de este Martes Santo en la Basílica Menor de San Lorenzo, mejor conocida como la catedral de Santa Cruz de la Sierra. Este evento contó con la participación de casi 200 sacerdotes de diferentes parroquias, tanto de la ciudad como de las provincias del departamento.
La celebración sirve también para renovar los votos sacerdotales. En esta oportunidad, monseñor agradeció la entrega de los sacerdotes y pidió a los laicos no generalizar cuando alguno comete un error; así como tampoco se generaliza cuando algún laico se equivoca.
"Ayuden a los sacerdotes y hagan lo que ellos les exigen a ustedes por el bien de cada uno (...) Lo hemos sentido en este Domingo de Ramos, donde mucha gente se ha acercado a la parroquia y eso nos alegra a nosotros. También nos compromete para que seamos ese puntito de encuentro en la parroquia y ese punto o esa persona o ese momento de encuentro, que sean ustedes sacerdotes, el signo de esa unidad en la parroquia", dijo monseñor casi al final de su homilía.
La misa también permitió bendecir los óleos de los catecúmenos y de los enfermos.
Hay que destacar que más temprano, los sacerdotes de la Arquidiócesis de Santa Cruz, iniciaron una jornada colmada de espiritualidad, iniciando con la Oración de Laudes, seguida de las palabras del Arzobispo de Santa Cruz, Monseñor René Leigue, quien animó a los presentes a vivir intensamente este tiempo litúrgico.
Uno de los momentos más profundos del retiro fue la reflexión a cargo del Padre José Kijas OFMConv, quien destacó que el sacerdote debe ser signo visible de la presencia de la Iglesia en medio del pueblo. “Cuando el sacerdote está presente entre la gente, significa que la Iglesia está con ellos”, señaló.
El Padre Kijas también motivó a los sacerdotes a salir al encuentro del pueblo: “El sacerdote debe estar abierto todos los días a los demás, como si estuviera a su disposición… debe buscar a todos, incluso a aquellos que se han alejado de la Iglesia”.