Un surtidor ubicado en el kilómetro 15, en la carretera al norte de Santa Cruz, fue escenario de un asalto la noche del sábado, cuando dos delincuentes que se movilizaban en motocicleta interceptaron a una joven trabajadora para robar el dinero de la estación de servicio. El hecho ocurrió en segundos.
Los antisociales portaban, presuntamente, armas de fuego y, hasta el momento, se desconoce la cantidad de dinero que lograron sustraer. Las cámaras de seguridad registraron que el hecho ocurrió a las 20:38.
¿Qué ocurrió?
De acuerdo con las imágenes de las cámaras de seguridad, uno de los sujetos, que llevaba gorra y vestía de negro, descendió rápidamente de la motocicleta y se dirigió hacia una de las trabajadoras encargadas de cargar combustible en la estación. Al percatarse de la situación, la joven intentó escapar corriendo hacia otro bloque del surtidor; sin embargo, el antisocial la persiguió y la amenazó para exigirle el dinero recaudado.
La joven, visiblemente asustada, intentó alejarse, pero ante las amenazas terminó entregando el efectivo. Su compañera de trabajo, que se percató de la irregularidad de los hombres que llegaron rápidamente en la motocicleta, logró ponerse en resguardo.
Mientras el asaltante cometía el robo, su cómplice permanecía en la motocicleta unos metros más adelante, listo para facilitar la fuga. El conductor de la motocicleta usaba un casco blanco, mientras que el otro antisocial usaba una gorra negra.
El hecho ocurrió con clientes presentes
El asalto sucedió en menos de un minuto. Las cámaras captan que este suceso ocurrió en presencia de clientes que se encontraban cargando combustible. Entre ellos, una pareja que estaba dentro de un vehículo rojo presenció el asalto y, ante el temor, decidió permanecer dentro del motorizado hasta que los delincuentes escaparon.
Tras obtener el dinero, los delincuentes subieron nuevamente a la motocicleta y se dieron a la fuga.
Según reportes preliminares, incluso habrían realizado disparos mientras escapaban del lugar. La investigación se encuentra a cargo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) y del Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI), aún no se ha identificado a los antisociales.