La Fiscalía Departamental de Cochabamba identificó a un subteniente de la Policía Boliviana como el presunto autor de la muerte de dos comunarios durante el enfrentamiento registrado el lunes 8 de diciembre en la comunidad de Cotapachi, en el municipio de Quillacollo. Un conflicto por límites territoriales y un operativo de desbloqueo cumplido por los uniformados desató la violencia.
El fiscal departamental de Cochabamba, Osvaldo Tejerina Ríos, informó que, tras los primeros actos investigativos realizados en el lugar de los hechos, se estableció una probable autoría en la muerte de Pablo P. M. y Sinforiano C. C., quienes fallecieron a consecuencia de impactos de arma de fuego. El sospechoso formaba parte del contingente policial que intervino durante la ejecución de una sentencia constitucional relacionada con el botadero de Cotapachi.
“El efectivo policial fue inicialmente arrestado dentro de las reglas del debido proceso; sin embargo, con la obtención de nuevos elementos materiales y la declaración del propio uniformado, quien reconoce el uso de su arma de fuego, se procedió a su aprehensión”, señaló Tejerina en conferencia de prensa.
El fiscal precisó que el subteniente también resultó herido durante los disturbios y fue sometido a una cirugía para la extracción de 18 esquirlas, presuntamente producto del disparo de una escopeta. Su estado de salud es estable y permanece bajo custodia policial mientras avanza la investigación.
Durante el registro del lugar del hecho, el Ministerio Público y la Policía Técnica lograron colectar 16 vainas servidas, de las cuales 13 corresponderían a un arma calibre nueve milímetros y tres a una escopeta, además de explosivos y otros elementos contundentes que habrían sido utilizados durante el enfrentamiento. Todo el material fue remitido al Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) para su análisis balístico.
“En las próximas horas vamos a establecer con precisión el origen de estos elementos y el tipo de calibre, con la finalidad de enlazar los indicios materiales y esclarecer el hecho con la debida diligencia, conforme a norma”, indicó Tejerina.
Por su parte, el inspector general de la Policía, Gunther Agudo, confirmó que existe un uniformado capturado y que, de acuerdo con una investigación preliminar, el subteniente “habría utilizado su arma de fuego en una situación donde consideró que la necesidad lo obligaba”. No obstante, recordó que el manual de operaciones policiales prohíbe el uso de armas de fuego en este tipo de operativos, por lo que la responsabilidad será determinada por el Ministerio Público.
Agudo también señaló que el operativo policial se realizó para dar cumplimiento a una orden judicial, pero que el contingente fue recibido con agresiones. “Fue una emboscada planificada, se utilizaron artefactos explosivos y petardos contra los uniformados”, afirmó.
El caso es investigado por el delito de homicidio, mientras las autoridades reiteraron el llamado a la calma y aseguraron que el proceso avanzará con transparencia y respeto al debido proceso, en uno de los hechos de violencia más graves registrados en Cochabamba en lo que va del año.