La suspensión del acuerdo sobre cereales hace temer una nueva subida de los precios y la inseguridad alimentaria a medio plazo. En lo inmediato, también tiene un impacto concreto más inesperado en la región de Odesa, importante puerto del sur de Ucrania, así como en países de África y Oriente Medio, explica Anne Garella, responsable de operaciones de Acción contra el Hambre (ACF) en Ucrania.
Por Justine Fontaine
RFI: ¿Qué importancia tenía el acuerdo sobre la exportación de cereales en el conflicto ruso-ucraniano?
Anne Garella: Era el único momento posible para el debate entre las dos partes beligerantes. No ha habido ningún avance diplomático, ningún debate -ya sean los intentos de conversaciones dirigidos por los chinos o los Estados africanos- que haya conducido a una mejora de la situación de seguridad en Ucrania. Seguimos inmersos en un conflicto de muy alta intensidad. Este acuerdo sobre cereales permitía, como mínimo, a Ucrania y Rusia intercambiar. Este foro de debate ha desaparecido.