Informe de nuestro corresponsal en Buenos Aires, Natalio Cosoy.
Este miércoles, el operativo de seguridad comenzó temprano en la mañana, con la colocación de vallas en torno al Congreso. Esta protesta tiene como antecedente una manifestación similar, una semana atrás, en la que hubo desmanes y las fuerzas de seguridad reprimieron con violencia a los manifestantes, dejando gravemente herido a un fotógrafo al dispararle en la cabeza una cápsula de gas lacrimógeno.
Las fuerzas de seguridad federales controlaron vehículos en los ingresos a la ciudad. En las estaciones de tren había pantallas que advertían sobre una eventual represión. Algo que se replicaba a través de altoparlantes: "La policía va a reprimir todo atentado contra la República', se escuchaba.
Por la tarde, con un despliegue de cientos de efectivos de fuerzas de seguridad federales y de la ciudad de Buenos Aires, comenzó la manifestación frente al Congreso. Los jubilados estuvieron acompañados por organizaciones sociales, políticas y sindicales.
Luis Relinque, de 75 años, estaba entre los manifestantes: Yo estoy ganando menos de 10 dólares por día. Un café con leche vale 5 dólares, dice.
Hoy en día en torno al 65% de los jubilados argentinos cobran, como Luis, el haber mínimo de unos 300 dólares por mes. Hace años los jubilados reclaman mejoras en sus ingresos, pero sus demandas se profundizaron tras la llegada al poder de Milei a fines de 2023.