Giovani Arana, sucesor del obispo Eugenio Scarpellini, que falleció el miércoles por complicaciones del Covid-19, también resultó contagiado con el mal. Permanece aislado en su casa y, por el momento no presenta síntomas de la enfermedad.
“Gracias a Dios estoy estable, yo también he dado positivo (de Covid-19), estamos aislados y estoy siendo acompañado por un médico en mi casa. Gracias a Dios no tengo ningún síntoma en particular, pero estamos tomando las previsiones del caso también”, dijo el religioso a ‘El Alteño’.
El jueves se conoció una carta del Nuncio Apostólico en Bolivia, Ángelo Accattino, en la que se detalla que el sacerdote asumirá esas funciones hasta que se posesione a un nuevo obispo.
El padre Giovani es un sacerdote boliviano nacido en La Paz, formado en el Seminario Mayor San Jerónimo y se desempeñó como Rector de esa misma Casa de Formación.
Se ordenó sacerdote el 8 de diciembre de 2004 y entre sus varias responsabilidades destacan el haber sido Secretario para la Pastoral en la Conferencia Episcopal Boliviana y el haber apoyado como Responsable de la Comisión de Liturgia durante la visita del Papa Francisco a Bolivia en julio de 2015.