"Estos solo cuatro días de gobierno, pareciera un mayor tiempo. Quiero decir con dolor personal: esto es una cloaca, es una cloaca de dimensiones extraordinarias. Lo que nos han dejado no tiene ni el valor de llamarlo Estado tranca”, dijo Rodrigo Paz el 13 de noviembre, en su discurso durante la posesión de autoridades del Banco Central de Bolivia (BCB).
La metáfora describió el sentir del nuevo mandatario, al describir el estado en que halló las instituciones públicas tras casi dos décadas del Movimiento al Socialismo (MAS) en el poder. Según el Ejecutivo, el desorden hoy se intenta exponer y corregir.
Los informes iniciales cifran en más de $us 15.000 millones el posible daño económico al Estado por irregularidades heredadas de las gestiones masistas. El presidente Paz ha subrayado que se trata de un cálculo preliminar producto de una “autopsia” administrativa.
Entre los casos más resonantes que apuntalan esa cifra se encuentra la investigación de la compra de radares para el control del espacio aéreo, contratados por aproximadamente 360 millones de euros, que no habrían funcionado en más de una década. Además, funcionarios del nuevo gobierno hablan de un “hilo conductor de una mafia” enquistada en el Ministerio de Hidrocarburos, YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), vinculada al desabastecimiento y presuntos desvíos de combustibles.
La revisión de Emapa, la estatal de apoyo a la producción de alimentos, ha mostrado también daños económicos por cerca de Bs 100 millones.
No menos grave es la denuncia sobre la Gestora Pública de la Seguridad Social, donde unos $us 8,5 millones de aportes de los trabajadores “no existen”, según Paz, y cuya falta de registros obliga a una reorganización.
Sin embargo, la retoma del caso del Fondo Indígena (Fondioc), que envió al expresidente Luis Arce a la cárcel de San Pedro, es lo que más resuena hasta ahora. Las autoridades oficiales señalaron que el daño económico y casos asociados a Arce podría ascender a unos Bs 360 millones, según declaraciones del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, tras la aprehensión del expresidente.
Algunas investigaciones particulares, como la del ex vocero del Conade, Manuel Morales, señalan que el desfalco al Fondioc bordea los Bs 5.000 millones desde su puesta en funcionamiento en 2009, convirtiéndose en uno de los hechos de corrupción más grandes del gobierno del MAS.