Un niño de 11 años fue brutalmente agredido la noche del viernes 20 de febrero en la zona sur de Cochabamba, en un hecho que quedó registrado en cámaras de seguridad y que derivó en la detención preventiva del presunto agresor. La Justicia ordenó su reclusión por un mes en el penal de San Antonio; sin embargo, la familia del menor y vecinos del sector exigen que el caso sea recalificado como tentativa de infanticidio y que se amplíe el tiempo de detención.
El informe médico forense establece que el niño presenta lesiones visibles en el rostro y 20 días de impedimento, además de daños en la zona bucal que requerirían cirugía de emergencia. El ataque ocurrió alrededor de las 21:00 del viernes, cuando el menor se encontraba comprando alimentos en una tienda cercana a su domicilio.
Las imágenes de seguridad muestran cómo un hombre saca por la fuerza al niño del interior del negocio, lo arrastra por la vía pública y lo golpea violentamente. Posteriormente, el agresor utiliza un palo para atacarlo y le propina un golpe en el rostro que lo deja tendido en el suelo, con dificultad para levantarse.
El abogado de la familia, Johnny Muñoz, señaló que se recolectaron todas las evidencias audiovisuales y testimoniales. “Está plenamente identificado cómo este sujeto saca al menor de la tienda y procede a golpearlo con un palo, sin que exista provocación alguna”, indicó.
La madre del niño, visiblemente afectada, pidió entre lágrimas a las autoridades judiciales que no permitan la liberación del acusado. “Yo me siento muy mal, de todo corazón le pido al señor juez que se ponga la mano en el pecho. Mi hijito no puede ni comer ni hablar, su boca está abierta y necesita cirugía de emergencia. Este tipo le pegó sin ningún motivo”, expresó.
La mujer cuestionó además la medida dispuesta en audiencia cautelar. “Solo le han dado veinte días de impedimento a mi hijo y al agresor un mes de detención preventiva. No quiero que salga de la cárcel, por favor, queremos justicia”, reclamó.
Vecinos del sector también se sumaron al pedido de sanción más severa. Indicaron que el niño se encontraba solo comprando alimentos cuando fue atacado y que el agresor ya habría protagonizado otros hechos de violencia. Fueron los propios habitantes de la zona quienes lograron reducir al sospechoso y entregarlo a la Policía.
El imputado, identificado como Humberto, fue acusado inicialmente por el delito de lesiones graves y gravísimas y enviado con detención preventiva al penal de San Antonio. No obstante, la parte denunciante apeló la decisión judicial, solicitando que el delito sea recalificado y que la detención se amplíe a seis meses, dada la gravedad del ataque y la condición de vulnerabilidad de la víctima.
El caso continúa en etapa de investigación, mientras el niño recibe atención médica y acompañamiento institucional a través de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia. La familia insiste en que el hecho no quede impune y siente un precedente frente a la violencia contra menores.