La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ´El Mencho´, provocará una reconfiguración inmediata en la lista de los narcotraficantes más buscados por la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en Ingles). Con su salida del ranking, el uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera pasaría a ocupar el tercer lugar entre los criminales prioritarios para Estados Unidos, una vez que el organismo actualice oficialmente la nómina.
Actualmente, Washington ofrece $us 2 millones de recompensa por información que permita ubicar y capturar a Marset, señalado como uno de los principales articuladores del narcotráfico en el Cono Sur. El uruguayo es requerido por la Justicia estadounidense por lavado de activos, mientras que en Bolivia y Paraguay enfrenta procesos por narcotráfico vinculados a estructuras transnacionales.
El Mencho ocupaba el primer lugar, pero con su muerte este puesto del listado será ocupado por el hondureño Yulian Andony Archaga Carias, alias Porky, por quien el gobierno de Estados Unidos ofrece cinco millones de dólares. En el segundo lugar figura Jesús Alfredo Guzmán-Salazar, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, con una recompensa fijada en diez millones de dólares.
Marset, considerado el narcotraficante más buscado en Bolivia, también es requerido por las justicias de Uruguay, Paraguay, Brasil y Estados Unidos. Las autoridades lo identifican como líder del Primer Cartel Uruguayo (PCU), una organización criminal señalada por coordinar rutas de cocaína desde Sudamérica hacia Europa y otros mercados.
En octubre de 2022, en el marco del megaoperativo A Ultranza Py, la Justicia uruguaya ordenó su captura internacional con fines de extradición. Esta operación fue calificada como el mayor golpe contra el crimen organizado y el lavado de dinero en Paraguay y estuvo a cargo del fiscal Marcelo Pecci, asesinado en Colombia en mayo de ese mismo año.
En paralelo, en los últimos días, la esposa de Marset fue trasladada a una cárcel de máxima seguridad, como parte de un operativo con protocolos especiales de resguardo, en medio del avance de las investigaciones regionales contra el entramado financiero y logístico del presunto capo.
Aunque Marset ha sido mencionado como posible autor intelectual del asesinato de Pecci, hasta el momento no se le han formulado cargos formales por ese hecho. Sin embargo, su ascenso en la lista de los más buscados de la DEA refuerza la presión internacional para su captura y consolida su perfil como uno de los objetivos prioritarios en la lucha hemisférica contra el narcotráfico.