Minutos después de aterrizar en el aeropuerto Arturo Merino Benítez a bordo del FAB-001, Rodrigo Paz Pereira inició su agenda en Chile con un gesto cargado de simbolismo. Antes de asistir a la toma de juramento de José Antonio Kast como nuevo presidente chileno, el mandatario boliviano visitó ayer a la comuna de Macul, en el área metropolitana de Santiago, donde vivió parte de su infancia durante el exilio político de su padre a comienzos de los años setenta.
Paz fue recibido con honores militares junto a la primera dama, María Elena Urquidi, en un protocolo que marcó el inicio de su visita oficial para participar en el cambio de mando presidencial que se realizará hoy en el Congreso chileno, en Valparaíso.
El mandatario boliviano recorrió las calles de Macul, un barrio que evocó con emoción. Allí recordó la casa donde vivió cuando tenía apenas seis o siete años, junto a su hermano Jaime, quien también estuvo en el acto. “En esa época todo esto era muy distinto. Eran calles de tierra y grandes espacios donde jugábamos. Todo era un enorme patio de aventuras”, relató en un parqueo ante vecinos y autoridades locales.
El alcalde de Macul, Eduardo Espinosa Gaete, dirigió un acto de reconocimiento en el que el municipio declaró al presidente boliviano como “visita ilustre de la comuna”, destacando el vínculo histórico que lo une con ese sector de Santiago.
Durante su intervención, Paz evocó los años del exilio y el significado personal de regresar al lugar donde vivió siendo niño. “Parte de la construcción de la patria está en la infancia. Los recuerdos, cuando están bien ordenados, fortalecen el espíritu para mirar el futuro”, afirmó.
El mandatario también aprovechó el acto para enviar un mensaje político sobre el momento que vive la región. Señaló que su presencia en Chile responde a la invitación para acompañar la transición democrática en ese país y destacó la importancia de fortalecer las relaciones entre naciones vecinas: “Se entiende que hay un pasado, pero también tenemos derecho a un futuro. El futuro es todo aquello que vaya en beneficio de nuestras naciones y nuestra gente”, sostuvo. En La Paz, la Vocería Presidencial aclaró que no se anunció la restauración de embajadas entre Chile y Bolivia. Explicó, en un comunicado, que esa versión corresponde a “un error de comunicación” porque ese proceso sí se lleva adelante con Estados Unidos.
En ese contexto, Paz explicó que su gobierno busca consolidar una agenda de cooperación con Chile y con los demás países fronterizos. En ese marco, mencionó la posibilidad de avanzar en proyectos conjuntos de comercio, energía, transporte e integración regional.
También destacó el aporte de los trabajadores bolivianos en el norte chileno, especialmente en el sector agrícola. “Parte de lo que se consume en Chile viene de manos bolivianas”, señaló, al referirse al vínculo económico y humano entre ambos países.
La visita a Macul se desarrolló en medio de muestras de afecto de vecinos y autoridades locales. Tras recibir la condecoración municipal, el presidente boliviano firmó el libro de visitas de honor. Desde allí continuará su agenda en Chile para participar este hoy en la ceremonia de posesión de José Antonio Kast.