El Gobierno de Bolivia cifró este sábado en 15 millones de dólares el golpe al crimen por las incautaciones de viviendas, vehículos, aeronaves y armamento realizadas en los operativos que antecedieron y se efectuaron tras la captura, el viernes, del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
El viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes, indicó en una rueda de prensa que el "daño económico" a la organización de Marset "supera los 15 millones de dólares", sin tomar en cuenta varios objetos tecnológicos.
Paredes mencionó que entre los bienes incautados figuran dos aeródromos y 16 avionetas, 54 kilos de marihuana, una decena de vehículos, algunos de ellos con un alto nivel de blindaje, una motocicleta de lujo y 21 armas "sofisticadas", entre otras pertenencias.
Entre las aeronaves se identificó una Beechcraft que, según se cree, utilizaba Marset para viajar, añadió.
También, señaló que se han precintado dos cajas fuertes "de gran tamaño" que serán abiertas en presencia de las autoridades.
La Policía Boliviana capturó a Marset la madrugada del viernes durante un operativo que primero intervino una casa en la que se encontraba su equipo de seguridad, conformado por cuatro personas, entre ellas una mujer, para después intervenir una segunda vivienda situada a ocho minutos de distancia, en la que estaba el prófugo uruguayo.
La acción se realizó sin bajas en la Policía ni entre civiles, tras lo cual el Gobierno realizó gestiones para que Marset sea expulsado a Estados Unidos.
El comandante de la Policía, Mirko Sokol, precisó que el grupo de seguridad estaba conformado por dos colombianos, un venezolano y una mujer uruguaya, esta última pariente cercana de Marset, quienes fueron presentados ante los medios.
Durante su comparecencia ante la prensa, Sokol señaló que tras la captura del uruguayo la Policía intervino tres viviendas en el municipio de Porongo, contiguo a Santa Cruz, y que se arrestó a un brasileño vinculado al grupo criminal Comando Vermelho, a un chileno con antecedentes por narcotráfico y a otras dos personas.
El jefe policial afirmó que la captura de Marset "es el inicio de un megaoperativo que continuará en los próximos días y semanas".
Marset estuvo prófugo de la Justicia boliviana desde mediados de 2023, cuando salió a la luz el estilo de vida que llevaba en Santa Cruz, donde incluso llegó a fundar y ser jugador de un equipo de fútbol de segunda división en Bolivia: Los Leones del Torno.
Está acusado de liderar una red criminal internacional de tráfico de drogas y también es requerido por la justicia de Bolivia, Uruguay y Brasil, además de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), Europol e Interpol.
Desde mayo de 2025, la DEA incluyó a Marset entre los fugitivos más buscados y en febrero de este año pasó a ocupar el tercer puesto en su lista de prioridades, tras confirmarse la muerte del mexicano El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación. EFE