El vicepresidente Edmand Lara volvió a tensar la relación con el Gobierno tras difundir, desde su cuenta de TikTok, una nueva serie de videos con críticas directas al presidente Rodrigo Paz y a miembros de su gabinete. En su más reciente publicación, apuntó contra el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, a quien acusó de tener “procesos pendientes”, entre ellos uno por violencia familiar. Sin presentar documentación que respalde sus afirmaciones, pidió al presidente destituirlo de inmediato.
“Marco Antonio Oviedo, o Tuco Oviedo, no había sido una blanca paloma. Tiene procesos pendientes”, afirmó Lara frente a la cámara de su celular. Agregó que uno de esos casos estaría radicado “en el Juzgado de Instrucción Penal y Violencia Contra la Mujer Nº 12 de Santa Cruz”. También aseguró que el ministro tendría otro proceso “por falso testimonio en el Juzgado Anticorrupción Nº 14”. Ninguna de las acusaciones fue acompañada de pruebas documentales en su exposición.
La reacción desde Palacio Quemado no tardó. La vocera presidencial, Carla Faval, cuestionó la forma y el fondo de las declaraciones del vicepresidente. “Un video en TikTok no es una denuncia”, dijo a EL DEBER. “Por la delicadeza del tema, el vicepresidente debería presentar pruebas y seguir los canales institucionales. Realizar acusaciones sin sustento es inoportuno y peligroso, porque no se puede tomar medidas como él pretende sin vulnerar el Estado de derecho”, añadió Faval.
La vocera remarcó que el ministro Oviedo mantiene la confianza del presidente. “El presidente Paz respalda plenamente el accionar del ministro Oviedo porque conoce su integridad y compromiso con el país”, sostuvo.
Consultado en Santa Cruz sobre los ataques de Lara, el presidente Paz evitó entrar en confrontación y en detalles respecto a las más recientes acusaciones. “Yo por TikTok no hablo”, respondió. Recalcó que su prioridad es “resolver los grandes problemas del país y las necesidades de la población”. El mandatario también expresó un gesto de empatía hacia Lara, quien días antes publicó un video en el que, entre lágrimas, habló de dificultades personales.
“Comprendo que Edmand tuvo una semana complicada por diferentes motivos familiares. Siempre estamos prestos al diálogo”, afirmó, aunque aclaró que ese diálogo debe centrarse “en los temas del país, no en problemas individuales ni disputas de bloques políticos”, apostilló.
La tensión entre ambas autoridades no es nueva y se profundizó tras la decisión del presidente Paz de cerrar el Ministerio de Justicia, una cartera para la que Lara había sugerido un nombre, a pesar de que durante la campaña electoral propuso la eliminación de esa cartera. Desde ese momento, las publicaciones del vicepresidente en TikTok —la plataforma que usa a diario— han estado dirigidas principalmente al jefe de Estado y sus principales colaboradores.
En el entorno del Gobierno admiten que hasta ahora no hay señales de acercamiento. Faval explicó que “es posible” que en los próximos días se concrete una reunión entre el presidente y el vicepresidente, pero subrayó que depende de la voluntad de ambas partes. “Si existe predisposición del vicepresidente y logran coordinar agendas, ese encuentro podría producirse”, dijo.
Mientras persiste el clima de tensión, Lara volvió a salir del país. Esta vez viajó a Asunción para presenciar un partido final de la Copa Sudamericana, lo que generó molestia dentro del PDC —la fuerza política que lo respalda— por la frecuencia de sus desplazamientos y el momento político que vive el Gobierno.
Al llegar a Asunción, Lara abogó por la financiación pública del deporte. Reveló que aportó para el equipo de fútbol de talla baja que representa a Bolivia.
También anunció la necesidad de mantener latente la comunicación con dirigentes de Conmebol para que Bolivia sea tomada en cuenta como sede de la próxima final de la Sudamericana. En ese caso, criticó la gestión de Mario Aguilera, quien estuvo a cargo de la gobernación de Santa Cruz durante el periodo en el que se pretendía albergar a la final de la Copa Sudamericana en Bolivia.
En paralelo, el ministro Oviedo continúa ejerciendo sus funciones con normalidad. Cercanos al gabinete aseguran que las acusaciones del vicepresidente no han sido respaldadas por documentos oficiales y defienden que cualquier denuncia debe canalizarse a través del Ministerio Público.