Karen Longaric, quien fue canciller durante el gobierno de Jeanine Áñez, consideró este jueves que es un “verdadero desastre” la política exterior boliviana y que se salió “vergonzosamente” de la situación generada con Perú por la polémica designación de la exdiputada Lidia Patty como cónsul en Puno.
“Si hablamos de una política exterior, creo que es un verdadero desastre; la política exterior boliviana en este momento está altamente ideologizada y es servil a potencias totalitarias, estamos alineados a Rusia, la posición de Bolivia frente a la invasión rusa hacia el territorio ucraniano es algo inverosímil, también estamos alineados a Cuba, a Nicaragua, a Venezuela, Irán, etcétera”, dijo Longaric desde Alemania, en una entrevista con EL DEBER Radio. Afirmó que “no se puede hablar de una política exterior siquiera” porque, en su criterio, sólo se está haciendo “un ejercicio de política interna y nada más”.
Por tanto, “nada bueno vamos a recoger de todo lo que se está haciendo a nivel internacional. Por otra parte, en la cuestión administrativa, el manejo que se da es desastroso, el mensaje hacia los países vecinos también es lamentable, ocurrió eso con diversas designaciones y ahora con la de la señora Patty”, señaló.
En los últimos días, el nombramiento de Lidia Patty, exdiputada del Movimiento al Socialismo (MAS), como cónsul de Bolivia en Puno, provocó una serie de cuestionamientos en Perú y el rechazo que recibió de la cancillería peruana derivó en su retorno al país.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú pidió a Bolivia dejar sin efecto el nombramiento de Patty porque, según su versión, ejerció el cargo desde el 1 de junio sin contar con la credencial de admisión del Gobierno peruano.
Luego, la Cancillería boliviana instruyó el repliegue de Patty “con fines informativos” y la exdiputada, al volver al país, dijo sentirse discriminada por su condición de indígena. Entonces, la Cancillería “envió a la señora o ella por su propia voluntad se apresuró a ir para iniciar funciones en el territorio de otro país, que obviamente, en virtud del principio de soberanía, tiene el derecho de exigir respeto a ciertos protocolos que se deben dar en este tema de designaciones tanto diplomáticas como consulares. Y bueno, ahí tenemos el resultado, (…) hemos salido vergonzosamente de esta situación”, añadió la exautoridad del gobierno de Áñez.
Por tanto, la excanciller considera que “es el momento de que debe reflexionar” el actual ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Rogelio Mayta, y “recuperar el tiempo que ha perdido en hacer política interna” porque, según insistió, “política internacional no ha hecho y las designaciones que se han realizado son verdaderamente lamentables”.
Pero “no digo que esta designación hubiese sido mala, sino por los procedimientos aplicados, porque la Cancillería no documentó los procedimientos internacionales y los pasos que se debe dar respecto a la acreditación en otro país y es así que lo de la señora Patty ha fracasado porque la Cancillería boliviana no esperó que el país receptor acepte la designación de la señora en Puno”, señaló Longaric.