En plena jornada de sufragio de este domingo 22 de marzo, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, anunció que el Gobierno retomará el diálogo político con líderes de fuerzas con representación parlamentaria para avanzar en la aprobación de un paquete de “leyes indispensables”, orientadas a fortalecer la base productiva del país.
Tras emitir su voto en la ciudad de La Paz, la autoridad señaló que el Ejecutivo tomará contacto “inmediatamente después de las elecciones subnacionales” con líderes políticos y sus bancadas de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), en busca de acuerdos que permitan encaminar reformas consideradas estratégicas.
El anuncio reabre una agenda que el presidente Rodrigo Paz Pereira había planteado en diciembre de 2025, cuando convocó a una Cumbre de líderes políticos que finalmente no se concretó. Posteriormente, se barajó la opción de canalizar el debate directamente en la ALP, aunque sin resultados concretos.
A inicios de febrero, Lupo ya había adelantado que el Gobierno prioriza al menos cuatro leyes “fundamentales de transformación del país”, vinculadas a inversión, hidrocarburos, energía y minería. Según explicó, estas normas serán trabajadas en coordinación con el Legislativo durante el primer semestre de 2026.
El ministro remarcó que el desafío central es encarar una transformación productiva que permita generar mayor inversión, tanto local como internacional, y elevar los niveles de productividad. En ese contexto, el oficialismo buscará articular consensos con un mapa político fragmentado, donde conviven fuerzas como PDC (dividido en varias facciones), alianza Libre, alianza Unidad, APB-Súmate, Alianza Popular y un MAS con representación reducida al mínimo.
La viabilidad de estas reformas dependerá, en gran medida, de la capacidad del Ejecutivo para tejer acuerdos en un escenario legislativo disperso y con tensiones internas.