El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, fue el encargado de abrir el encuentro entre diversas autoridades de gobierno y representantes de movimientos sociales. La reunión, en la Casa Grande del Pueblo, permitió presentar las conclusiones de las seis mesas de trabajo que se realizaron en días pasados en el recinto ferial de Chuquiago Marka. Según el propio Aramayo, 103 organizaciones participaron de las mesas de técnicas.
Aramayo inició su participación reforzando la voluntad de diálogo manifestada por el Gobierno de Rodrigo Paz. También ensalzó el compromiso de las organizaciones presentes que optaron por el diálogo como la mejor forma de avanzar. "No se puede pensar que primero viene la violencia y luego el diálogo", explicó el canciller.
En un breve discurso de apertura, Aramayo resaltó la "madurez para anteponer los intereses del país" y buscar un espacio de encuentro con el propósito de avanzar. También dedicó unos minutos para explicar la posición del gobierno. "Nos han cuestionado por qué no dictamos un estados de excepción como se ocurrió en los años 80", contextualizó la autoridad. Y manifestó que dicha posición nunca fue contemplada porque la apuesta del gobierno es por el diálogo.
"La vocación de diálogo no es una debilidad, es una muestra de respeto", matizó. Agradeció la participación de los sectores presentes ya que es la "demostración de que se puede avanzar de manera concertada" ante una realidad que reclama "transformaciones en beneficio de la gente".