Este miércoles, el gobernador de Beni, Alejandro Unzueta, acata su segundo día de huelga de hambre que instaló en la ciudad de Trinidad. La medida de presión es una manera de reclamo al gobierno central a quien exige recursos económicos para su región.
Hace unos días, Unzueta remarcó que "no soy de la cultura del bloqueo, repudio el bloqueo. Perjudica al sector productivo". Y aseguró que junto a otros trabajadores de la institución "vamos a iniciar una huelga de hambre el día martes si es que las familias benianas, sobre todo del sector salud, no reciben sus salarios".
El martes, el anuncio se cumplió.
Unzueta denunció que en 2025 el Beni recibió menos recursos de los presupuestados debido a débitos automáticos, lo que generó una grave situación de iliquidez. La autoridad advirtió que la situación se agravará en 2026, ya que solo se asignaron 183 millones de bolivianos, pese a que se requieren 398 millones para financiar proyectos esenciales.