La ciudad de El Alto aún tiene el privilegio de escuchar la historia viva de su creación, hace más de cuatro décadas. Y es en la voz de Luis Vásquez Villamor, el primer alcalde del municipio de El Alto (1985), quien cuenta cómo evolucionó esta ciudad, que de ser una “villa miseria” de La Paz, pasó a ser autónomo para convertirse en un polo de desarrollo.
“El problema esencial es que El Alto era una villa miseria de la ciudad de La Paz. El 94% del presupuesto de La Paz se distribuía en la Hoyada y El Alto recibía el 4% de ese presupuesto con medio millón de habitantes”, cuenta la exautoridad a EL DEBER.
Según su testimonio, en la década de los 80, la única zona con servicios básicos de El Alto era Ciudad Satélite, donde él vivía, y el resto de los barrios estaban prácticamente abandonados en la más absoluta pobreza.
La exautoridad cuenta que con sus 26 años, no era fácil ver esa dura realidad y es ahí cuando nació la inquietud de impulsar que El Alto se independice de La Paz y se convierta en un municipio autónomo a pesar de la resistencia de personalidades de la época que acusaban a Vásquez de dividir La Paz.
El primer paso fue lograr que El Alto sea declarado como la Cuarta Sección de la Provincia Murillo. Tras ese logro se consiguió la autonomía como municipio y de forma paralela, se hizo la primera elección por voto popular para elegir a su alcalde y fue cuando Vásquez se postuló con el MIR y ganó la silla edil derrotando a Mario Mercado que postulaba con ADN.
“La autonomía de El Alto fue el principal planteamiento de nuestra campaña porque nadie se animaba a hablar de eso, en Santa Cruz se dio muchos años después. El primer grito de autonomía en Bolivia fue en El Alto, y eso es históricamente demostrado”, afirmó Vásquez.
El siguiente paso era lograr que la autonomía alteña sea reconocida con una ley y fue cuando se realizó una gran marcha que se desplazó desde El Alto hasta el centro de La Paz para pedir al entonces presidente Víctor Paz y al Congreso que agilicen la ley a favor de El Alto.
“Iniciamos una gran movilización de El Alto, eran como unas 250 mil personas. La cabeza llegó a la Plaza San Francisco y la cola seguía en El Alto”, cuenta la exautoridad y recalca que fue una marcha pacífica porque todos llevaban flores, pero fue tan contundente que al propio presidente Víctor Paz le alarmó porque surgió el rumor de que estaban gestando un “golpe”. Esa movilización logró la autonomía alteña con una ley nacional.
“Desde ese 6 de marzo hasta ahora veo que El Alto se ha convertido en la ciudad que soñaba que iba a ser, es la primera ciudad del departamento”, dijo.