“Los valores de Luis Arce están tan extraviados como su percepción de la realidad”, así respondió este lunes el expresidente Evo Morales a su otrora ministro de Economía y actual presidente del Estado.
El expresidente se alejó de la actual gestión y se convirtió en uno de los más férreos opositores a Luis Arce. “Hace dos años que el pueblo vive una profunda crisis de combustible, pero ahora pretende culpar a la protesta social. En 2025 enfrentamos la inflación acumulada más alta de los últimos 40 años y acusa a los comerciantes. Bajo su gestión se puso fin a 11 años de estabilidad cambiaria, no hay dólares, y responsabiliza a los exportadores”, respondió Morales.
El exgobernante señaló que, “ante este fracaso económico evidente”, la respuesta del gobierno de Arce no es el diálogo, sino la represión y que por eso ha desplegado operativos conjuntos entre policías y militares (para el desbloqueo de carreteras) “a pesar de que la Constitución prohíbe que las Fuerzas Armadas se usen como instrumento de represión contra el pueblo”.
Morales señaló que “nosotros no buscamos violencia, pero tampoco aceptamos que se criminalice el derecho a la protesta. La movilización y el bloqueo son expresiones legítimas de resistencia ante un gobierno que ha cerrado los canales democráticos y traicionado el mandato popular”, sostuvo.
La noche del domingo, el presidente Arce visitó en Cochabamba a los heridos en los hechos de violencia del bloqueo evista y en alusión directa a Morales dijo: “Tuvimos un golpe de Estado (en 2019) por el capricho de una reelección”.
“Hay que decirlo con claridad. Ha habido muertes en el país producto de ese capricho, (pero ahora) no vamos a repetir los errores que conducen al luto de las familias bolivianas”, afirmó el mandatario.
Arce lamentó la violencia en los puntos del bloqueo evista y aseguró que con estas movilizaciones se busca “muerte, luto y dolor”, además de asfixiar la economía boliviana.
El mandatario insistió en que “quieren forzar una sucesión presidencial para que Evo Morales vuelva a ser candidato, pisoteando la Constitución”.
Morales llamó a las Fuerzas Armadas “a no prestarse a decisiones políticas que pueden tener consecuencias legales e históricas”, y pidió a los organismos internacionales y a defensores de derechos humanos estar alerta ante “esta peligrosa deriva autoritaria”.