Diputados del PDC, Unidad, Libre y Súmate conformaron la comisión de Ética de la Cámara de Diputados y marginaron a los partidos de Alianza Popular, MAS y la población indígena Yuqui, lo que derivó en protestas y en denuncias de discriminación en esa instancia legislativa.
Los diputados designados son: Óscar Alejandro García Hoyos y Nathaly Chuquimia Rivas, ambos del PDC; Luis Laredo Arellano, de Unidad; Reinaldo Seas Pimentel y Susana Campos Elio, ambos por Libre; y finalmente Freddy Camacho Calizaya, de Súmate.
Los diputados de Alianza Popular reclamaron porque ellos tienen siete escaños y por tanto son la cuarta bancada más numerosa; Sin embargo, en su lugar posesionaron a un diputado de Súmate, que solo tiene cinco curules. También reclamaron los diputados del MAS y el diputado Yuqui, aunque les aclararon que una bancada se conforma al menos de tres diputados y no uno solo.
En legislaturas anteriores a 2020, las comisiones de Ética estaban conformadas por diputados del MAS. Para los espacios que correspondían al bloque minoritario escogían a los disidentes de alguno de los partidos y con eso tenían los seis espacios de esta comisión.
“Realmente nos están haciendo a un lado y nos sentimos discriminados, porque aquí somos cinco fuerzas políticas y quiénes están entrando”, reclamó la diputada Eliana Tola, de Alianza Popular.
A las 19:30, luego de un cuarto intermedio forzado, los 12 diputados designados desde sus bancadas como titulares y suplentes fueron electos y posesionados, ante el silencio y la protesta de las bancadas pequeñas.
La designación de las suplencias recayó en Jimena Jiménez, Rubén Horacio Calizaya Gutiérrez, María Elena Vildoso, Isabel Aguirre, Edgar José Segarra Bernal, Lucero Justiniano y Diego Brañez, integrantes de los mismos partidos que los titulares.
Los diputados afines al vicepresidente Edmand Lara no fueron seleccionados, aunque ellos pertenecen al PDC. Ellos también reclamaron participación dentro del bloque de mayoría. El PDC que podía designar a 3 diputados le cedió uno a su aliado de Unidad, pero conservarán la mayoría en la comisión.
Los diputados aseguran que existen denuncias que ya llegaron contra legisladores y que no existe ni siquiera una oficina donde se reciban los expedientes. La esposa de Lara, la diputada Diana Romero, es la que tiene más observaciones por sus constantes ausencias del pleno, aunque hasta ahora, ninguna de sus faltas fue injustificada.