Tuvieron que aparecer varias denuncias de familias que no tuvieron justicia y lloraron a sus madres, hermanas, tías o hijas. Tuvo que aparecer el caso de un feminicida serial en La Paz para dar cuenta que la justicia liberó a varios criminales que debían estar tras las rejas. Se tuvieron que intervenir todos los juzgados de Bolivia para que jueces corruptos y cómplices de la violencia sean descubiertos. Oposición y oficialismo tuvieron que darse la mano para tener un resultado que hoy da sus frutos, pero que todavía no frena la cifra de feminicidios en Bolivia.
La Comisión de Revisión de Casos de Violación y Feminicidios, que indagó en casos en los que sentenciados fueron liberados ilegalmente por operadores de la justicia, logró la recaptura de 21 violadores y feminicidas. Además, ordenó la recaptura de otros 50 delincuentes, según el primer reporte de las investigaciones que fueron revelados este viernes. No obstante, el crédito de estas situaciones fue la insistencia de colectivos de defensa de los derechos humanos y las familias de las víctimas, que no solo se convirtieron en la piedra en el zapato del sistema judicial y se revelaron contra las autoridades, sino también porque guardaban de manera documental cada caso y cada detalle de la corrupción que hizo sangrar al sistema judicial. Resalta la labor de Mujeres Creando y la Coordinadora de la Mujer, solo por mencionar dos. Estos colectivos también intervinieron y aunque no fueron tomados en cuenta como se demandó, jugaron un papel clave en el avance de estas investigaciones que todavía tienen la tarea de garantizar y dar certezas a las familias. Tras 120 días de labores, la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, informó este viernes que se revisaron un total de 327 casos, de los cuales se observó 141, por lo que se procesó al 83% de los administradores de la justicia que se movían impunes y por debajo de la ley que debían acatar.
“La intervención del 100 por ciento de los juzgados (…) posibilitó la revisión de 327 casos en tres etapas, a partir de ahí se identificaron irregularidades en procesos llevados adelante por jueces de ejecución penal que liberaron a feminicidas y violadores con sentencia. 10 de los 18 jueces fueron procesados ya sea por la vía penal o administrativa”, informó la autoridad.
“Se constituye en un hecho histórico, en un logro histórico que demandaba la población boliviana respecto a administradores de la justicia. Recalcamos, no todos los jueces son malos, hay buenos y la señal que se da desde esta Comisión es que aquellos malos jueces no van a gozar de ningún tipo de impunidad en el ejercicio de sus funciones”, reiteró. Sin embargo, pese a que hay jueces buenos, lo que quedó en evidencia es un viejo reclamo que pone sobre la lupa al sistema judicial, que exige una reconstrucción que todavía no toma forma y eso ha sido puesto en evidencia por organismos internacionales y es un tema por el que Bolivia ha sido noticia internacional.
Y eso no es todo, puesto que no solo feminicidas y jueces han sido parte de las redes de corrupción. A ellos se suman ocho fiscales que fueron destituidos por actos irregulares en torno a estos casos y que no cumplían con lo esteblecido enlos reglamentos del Ministerio Público.