Juan Carlos Montenegro, quien fue gerente de Yacimientos del Litio Boliviano (YLB) entre 2017 y 2019, murió este miércoles 24 de abril tras divulgar una “carta pública” con la que proclamó su inocencia ante una investigación por las presuntas fallas en la extracción del litio.
“Pidió ayuda para su familia; empezamos a buscarlo y lamentablemente lo han encontrado con el último aliento y ha llegado ya sin vida al Seguro Universitario”, explicó su abogada Audalia Zurita, a quien le escribió poco después de las 09:00.
Montenegro trabajaba en el Instituto de Investigaciones Metalúrgicas y de Materiales de la Universidad Mayor de San Andrés (Umsa). Sus colegas de esa entidad fueron los primeros en alertar del fallecimiento del exejecutivo de YLB, según explicaron varios de sus excolegas.
De acuerdo con la exministra Teresa Morales, Montenegro pudo sufrir un desmayo en su despacho y entonces pidieron asistencia médica para socorrerlo. El Instituto de Metalurgia de la Umsa está a unas seis cuadras del Seguro Médico Universitario de La Paz.
“No me prestaré a ser vejado y humillado por una justicia amañada que se vende al poder político o al mejor postor. No lo puedo permitir”, escribió Montenegro en la “carta pública” con la que rechazó las acusaciones esgrimidas en su contra.
Según la Procuraduría General del Estado, Montenegro y otras 12 exautoridades de YLB, incluido el exministro Luis Alberto Echazú, incurrieron en un “grave daño económico al Estado” de Bs 425 millones por fallas en las piscinas para la extracción del litio.
Morales relató que, mientras se dirigía en un taxi a las oficinas de Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen donde estaba Echazú, leyó el mensaje de Montenegro y se estremeció. “No dudé de su firma ni de sus palabras, porque él era un profesional de convicciones”, dijo.
“Esta mañana recibí un mensaje de parte de él, a las 09:04 minutos; me mandó una nota para la opinión pública, aclarando que él no había cometido ningún delito, que es inocente y que le parecía una injusticia el hecho de haber sido involucrado”, explicó su abogada.
Sus colegas y excompañeros explicaron que Montenegro sufría por problemas cardíacos y no descartaron que la noticia de este proceso legal pudo dañar su salud. Tanto Montenegro como Echazú, además de los exministros de la gestión de Evo Morales (2006-2019), cuestionaron la naturaleza de este proceso judicial que fue planteado por al menos cuatro delitos de corrupción, entre los que se incluyen contratos lesivos al Estado.