El presidente del Senado y candidato presidencial por Alianza Popular, Andrónico Rodríguez, instó a una reunión urgente entre las fuerzas políticas de la Asamblea Legislativa, con el objetivo de buscar soluciones concretas a la crisis económica, social y política que atraviesa Bolivia. En su declaración, apuntó de forma directa a la “incapacidad del Gobierno” para garantizar el abastecimiento de combustible, alimentos y estabilidad institucional.
“El pueblo boliviano no puede seguir siendo rehén de disputas políticas ni de intereses electorales mezquinos”, afirmó Rodríguez en un mensaje público, en el que criticó la gestión del Ejecutivo y el clima de confrontación creciente entre sectores sociales y el aparato estatal.
Rodríguez advirtió que la población está viviendo un colapso cotidiano: sin gasolina, sin diésel, con alzas en los precios de productos básicos y bajo una constante tensión social. En ese marco, rechazó tanto la violencia como la represión policial como mecanismos para resolver los conflictos, y llamó a reemplazarlos por un proceso de diálogo institucional.
“La solución no es la violencia entre compatriotas, mucho menos la represión policial. La solución es el diálogo”, remarcó en un mensaje televisado.
El líder cocalero propuso que esta reunión de fuerzas legislativas tenga como agenda prioritaria la aprobación de créditos con uso exclusivo en la compra de gasolina y diésel, así como la estabilización de precios de alimentos, la aplicación de un diferimiento de créditos bancarios, y la pausa impositiva para pequeños contribuyentes.
En tono autocrítico, defendió la labor del Senado en la aprobación de más de 36 leyes de crédito por alrededor de 4.000 millones de dólares, aunque señaló que solo la mitad de esos fondos han sido ejecutados por el Gobierno. Según Rodríguez, el Ejecutivo no solo ha sido ineficiente en la implementación de esos proyectos, sino que también ha intentado trasladar la responsabilidad a la Asamblea Legislativa.
“A nosotros nos acusan de bloquear créditos. Pero el problema es que el Gobierno no ejecuta, no avanza y no dice la verdad al pueblo boliviano. No ayudan, ni se dejan ayudar”, denunció.
Asimismo, advirtió que el país se encuentra al borde de un colapso económico y social, con sectores movilizados por demandas legítimas que el Gobierno no ha sabido atender, y un sistema político atrapado en una dinámica de acusaciones y polarización que impide tomar decisiones.
Rodríguez pidió que el presidente nato de la Asamblea Legislativa convoque de forma inmediata a las bancadas políticas, y extendió la invitación a representantes del Banco Central y del Ejecutivo, con el fin de construir salidas concertadas a la crisis.
“No se puede utilizar el sufrimiento del pueblo como herramienta política para alcanzar objetivos personales. Estamos hartos de vivir en esta intensidad permanente de conflictos sociales”, dijo con énfasis.
Finalmente, hizo un llamado a evitar que las diferencias entre sectores deriven en enfrentamientos entre bolivianos, alertando que el país “está entrando en un camino peligroso” donde se comienza a resolver las disputas “físicamente entre compatriotas”.
“La prioridad de un político debe ser llevar soluciones al pueblo, no conflictos. Promover unidad, no división”, concluyó el candidato, quien había elogiado a Evo Morales tras ser habilitado para la carrera electoral en curso.