A partir del 24 de diciembre de 1968, fecha de la inauguración oficial de la radioemisora católica Juan XXIII, la radiocomunición en La Chiquitania cambió la cotidianeidad de sus habitantes, quienes se hicieron habitúes oyentes de sus emisiones en los 4900 Kcs de onda corta, irradiados desde sus antenas en San Ignacio de Velasco.
Era Nochebuena, esperando la llegada de ese Dios hecho niño por amor a la humanidad, a escasos minutos de la medianoche se escuchó la serena voz de Mons. José Rosenhammer, entonces Vicario Apostólico de Chiquitos, quien dijo que la misión fundamental de la emisora era difundir el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo y brindar un servicio social a toda la comunidad chiquitana.
La radio era el medio más idóneo y eficaz para llegar con esperanza a los lugares más distantes y deprimidos de la región, que apenas contaban con caminos de herradura a poblaciones tan dispersas como escasas, pero allí las ondas de la radio sí llegaban.
Para los velasquinos e ignacianos en particular, no se puede concebir su vida cotidiana sin la participación de este medio de comunicación oral, al que cariñosamente le dieron el apelativo de “La Juancho”, que, tras el Primer Festival de Música Típica Chiquitana, dejó como impronta los sones de la flauta traversa y la tamborita ejecutando chobenas y taquiraris en sus emisiones.
En las provincias Velasco y Ángel Sandoval, el comunitario, el estanciero o el profesor no iniciaban sus actividades sin antes escuchar los mensajes que llegaban con “El propio radial”, uno de los programas que permitían el acercamiento del área rural entre quienes estaban, llegaban o partían de la capital velasquina, San Ignacio.
Radio Juan XXIII, con una potente instalación técnica, creó su propia producción de programas culturales, sociales, de noticias, deportivos y variedades, con un alto nivel cualitativo. No dependía de la publicidad porque era sostenida por el Vicariato Apostólico de Chiquitos, a través del obispado. Por tanto, se manejó siempre con independencia.
En esta fecha, Radio Juan XXIII cumple 57 años en su permanente vigencia al servicio de la colectividad velasquina. Los viejos ignacianos, con seguridad, recordarán locutores como Teresita Vargas, Carlitos Roca, Gardis Añez, Luis Ernesto Cuellar o Carmen Justiniano. Asimismo, a las hermanas Olga y Blanca Costaleyte; ni que decir de las voces emblemáticas de la Juancho: Arturo Añez y Marlene Jiménez.
En las décadas del 70 y 80, Radio Juan XXIII creció mucho en su potencia técnica, así como en su infraestructura y fortalecimiento humano con profesionales en comunicación social. Difundió programas de opinión, de crítica, de humor, deportes, de revista de variedades; así nació el hasta hoy singular programa: Caminata, que permite la participación del oyente.
Nuevos locutores hoy son identificados por los oyentes de la Juancho, “La voz católica del oriente boliviano”, como reza una de sus características de identificación. Una radioemisora que merece todo el cariño, el reconocimiento y el apoyo incondicional de los ignacianos porque en sus 57 años de vida sigue siendo su voz en las antenas.
¡Feliz aniversario! y ¡feliz Navidad! a todo el personal de Radio Juan XXIII, que sigan manteniendo su misión pastoral, de servicio a la comunidad, de informar, entretener y ejercer control social, para que haya armonía y respeto mutuo entre los ciudadanos.
Feliz y próspero año nuevo al pueblo ignaciano y los oyentes de Radio Juan XXIII.