Los embajadores de Alemania, Italia, España, Suecia, Francia y la Unión Europea queremos felicitar al pueblo boliviano por las exitosas elecciones presidenciales del pasado 19 de octubre y extendemos nuestras felicitaciones al presidente Rodrigo Paz y a su vicepresidente Edmand Lara. Su victoria marca una nueva etapa en la historia de este país, y nos entusiasma pensar en que podemos acompañarlos, ser sus socios en un viaje de construcción de progreso, de prosperidad y de oportunidades para todos y todas las bolivianas.
Compartimos con Bolivia un firme compromiso con la democracia, con el Estado de derecho y con los derechos humanos. Pero más allá de los valores, queremos y podemos ser socios estratégicos y de largo plazo, unidos por la historia, por lazos culturales y por la voluntad de seguir construyendo un mundo mejor.
Bolivia posee una riqueza extraordinaria en recursos naturales como bosques, aguas, paisajes y minerales, pero su mejor recurso son los bolivianos y las bolivianas. Ellos y ellas esperan que el nuevo gobierno responda a las crisis que flagelan Bolivia, pero también que impulse iniciativas para un desarrollo sostenible, que siga generando frutos, riqueza y progreso a lo largo de los años para todas y todos, y en toda la geografía de Bolivia.
En las últimas tres décadas, la Unión Europea y sus Estados miembros han invertido miles de millones de euros en cooperación bilateral con Bolivia, gran parte de ellos a través de fondos no reembolsables. Agua, energía renovable, protección del medio ambiente, lucha contra el crimen organizado, desarrollo agrícola, salud, educación, seguridad alimentaria, creación de empleo, democracia, justicia… pocos son los sectores que no se han beneficiado de nuestro apoyo.
Bolivia es actualmente el país que recibe mayor apoyo de la Unión Europea de toda Sudamérica; además, somos el primer donante en el país. Solo desde 2020 el apoyo asciende a 242 millones de euros, con la posibilidad de llegar a 800 millones entre la UE y sus Estados miembros de aquí a 2027. Con estos fondos, reafirmamos el compromiso europeo para apoyar al país en autonomía energética con una transición hacia energías limpias, la inversión en la protección del medio ambiente, la reducción de desigualdades, la lucha contra el cambio climático, el combate al crimen organizado y la corrupción, así como el respeto a los derechos humanos, el estado de derecho y la buena gobernanza.
La iniciativa denominada Global Gateway es la estrategia de la Unión Europea para promover una cooperación e inversiones más eficaces y de mayor impacto entre los sectores público y privado. Global Gateway es la puerta abierta de Europa, que va a conectar con la puerta que está abriendo Bolivia al mundo.
Otro interés que comparten la Unión Europea y sus Estados miembros con Bolivia es la conservación de la Amazonia. Como país amazónico, Bolivia desempeña un papel fundamental en la protección de esta biósfera única. La Amazonia es, además, un elemento clave para la protección del clima, es decir, un bien público global. La Unión Europea y sus Estados miembros apoyan a Bolivia en la creación de cadenas de valor de productos no-maderables, para proteger el bosque y al mismo tiempo crear ingresos para sus habitantes.
Nuestras inversiones se basan en alianzas igualitarias, transparentes y respetuosas de la soberanía de cada uno. Estamos convencidos de que respetar altos estándares ambientales y sociales es la manera de garantizar un progreso sostenido a lo largo de los años y décadas. Es la manera de aportar valor añadido, fomentando el respeto para todos, pero muy en particular para las comunidades locales y los pueblos indígenas y originarios.
El comercio sigue siendo un pilar esencial en nuestras relaciones bilaterales y en el que todavía hay espacio para profundizar y avanzar en acuerdos más beneficiosos para todos. Según el IBCE, la Unión Europea fue en 2024 el destino de exportaciones por un valor de 1.200 millones de dólares, al nivel de China (1.300 millones) y por delante de Estados Unidos (270 millones).
Estamos listos para colaborar a todos los niveles, acompañar al país en este momento de esperanza que lleve al pueblo boliviano bienestar y prosperidad.
La Unión Europea es el socio número uno de Bolivia: en cooperación, en financiamiento y en comercio. Aquí estamos, aquí hemos estado y aquí seguiremos.