¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

De bien en bien

Viernes, 16 de enero de 2026 a las 04:00

Es maravilloso revisarse, conocerse y proyectarse. Ver las deblidades y que de allí surja el coraje para ser una mejor versión.


Los cambios de vida empiezan en tu mente y en tu corazón. No desestimes el sueño de conseguir algo, solo sonríe y empieza. Sí, sonríe, la alegría está en ti. Puedes parecer alguien que tiene poco y que no tienes oportunidades, pero un poco de actitud y de alegría te puede cambiar el entorno. 


Los grandes cambios inician con un corazón lleno de gozo y de entusiasmo. Todos nos conocemos, y sabemos qué experiencias nos suben el ánimo y nos hacen pensar positivo. Y ese debería ser el método para iniciar proyectos. 


Recuerdo que una vez me fui a una misión a la ciudad de Pasto, Colombia. Estaba preocupado porque la familia que me recibió tenía dificultades de seguirme hospedando y no quería irme sin terminar la misión. Y una tarde dirigiendo a un grupo de jóvenes, recuerdo que nos reíamos tanto. Eran juegos y juegos, luego cantos y oración. Estaba con mi hábito pasionista.

 Y ya estaba pensando que tenía que irme, al terminal de transportes, porque sin dónde hospedarme no podía continuar. Pero una religiosa de pronto apareció y me miraba jugar con los jóvenes y ella se llenó de alegría y me dijo al finalizar la actividad: Hermano, sería un gusto si te hospedas en nuestro convento. Ella no sabía que yo necesitaba hospedaje. Pero miren, Dios y la alegría me buscaron casa y permitieron que continuara con la misión.  


Hoy te comparto, querido lector, esta experiencia para que no pienses tanto y sonrías más. Haz lo que tienes que hacer, pero hazlo con alegría. Si te llenas de entusiasmo, tomarás buenas decisiones y Dios siempre está bendiciendo tus emprendimientos y haciendo que tu camino vaya de bien en bien. 


He visto tantos profesionales que se quedan sin empleo, pero que sus ganas de vivir son más grandes que el desempleo y les empieza a ir muy bien. Hoy se necesita tener el corazón lleno de gozo. Porque un corazón que piensa bien, que saluda, que se emociona con los detalles pequeños de la vida, transforma el ambiente. Si es una persona que vibra con su propia vida. Esas personas motivan a los demás. Creo que cuando la biblia afirma “y Dios vio que todo lo que había hecho estaba muy bien” Génesis 1,31.  Dios nos hizo capacitados y bien hechos. Es tiempo de creernos ese bienestar. 


A veces en la vida no necesitamos solo obsesionarnos en conocer nuestros dolores. Se necesita conquistar más alegrías. Hay quien antes no podía trotar por una fractura, y después de muchos meses de fisioterapia pudo hacerlo. Allí hay una felicidad extrema. Esa persona valora todo, se emociona con todo, disfruta su existencia. Así trote un solo kilómetro. No importa, ya lo puede hacer.  


Cuando  la mente piensa bien, luego todo empieza a ponerse bien. Por eso la mejor oración es la que nos lleva a la conversión. Si, la que nos saca de nuestra mirada negativa, la que nos quita la tentación de creernos ya hechos, la que nos motiva a ver que si sale el sol y que no todo es tinieblas. Convertirse es alegrarse, es arriesgarse en creer en sí mismo, es valorar y agradecer la vida que Dios nos dio. 


Un ejercicio que nos puede ayudar a todos es sonreírle a las labores que hacemos. No es lo mismo un enfermero frío, que un profesional de la salud amable y empático. No es lo mismo que trabajes con rabia y desgano a que seas puntual y creativo en lo que desarrollas. Todo en esta vida lo sientes tu primero y luego lo transmites.  Disfruta todo lo que haces y hazlo de manera impresionante. Deja huella en tu paso. 


Con aprecio.
 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: